Debido a la hostilidad comercial entre las dos economías más grandes del mundo, gran parte de las multinacionales han tenido que reprogramar sus adquisiciones y examinar dónde comprarán materiales, en un intento por eludir o reducir los efectos de los aranceles de represalia que Washington adoptó contra China y Beijing contra Estados Unidos. La mayoría de estas multinacionales cotiza sus acciones en las grandes Bolsas del mundo y una de estas es la de Nueva York, donde se ha formado una grieta que divide al mercado entre los buenos datos económicos y el conflicto EE.UU. -China.
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El índice Dow Jones de Industriales finalizó en 25.509,23 bajando el 0,29%, el S&P500 se situó en los 2.853,58 puntos perdiendo el 0,14% y el Nasdaq Composite apreciándose el 0,04% llegó a los 7.891,78 puntos.
Por su parte, las Bolsas europeas finalizaron dispares; Madrid ganó el 0,08%,Fráncfort 0,34% y París 0,01% mientras que Milán perdió el 0,72% y Londres 0,45%.
¿Se viene el todos contra todos? El Banco Central Europeo (BCE) ha mostrado preocupación por el proteccionismo tras la primera suba de los aranceles estadounidenses a las importaciones chinas desde el 6 de julio y las revanchas de China. En su último boletín económico, el BCE constata que "los riesgos a la baja para la economía mundial se han intensificado, en un entorno de adopción de medidas y de amenazas de aumentos de los aranceles por parte de Estados Unidos, así como de posibles represalias de los países afectados".
En paralelo, comenzaron a aplicarse las medidas adoptadas por la Unión Europea y Canadá en represalia por los aranceles impuestos previamente por Washington sobre el acero y el aluminio.
"La Administración estadounidense también inició una nueva investigación sobre las importaciones de automóviles y de componentes de automóviles que, en caso de culminar en la adopción de medidas proteccionistas, podría afectar especialmente a Canadá, Japón, México y Corea del Sur, así como a importantes economías de la UE. La complejidad de las cadenas de producción podría amplificar aún más los efectos adversos del proteccionismo para la economía mundial", advierte el Banco Central Europeo.