17 de julio 2009 - 01:20

Congreso de EE.UU. ve “narcoestado” en Venezuela

Washington - Un informe de la oficina de investigaciones del Congreso de Estados Unidos acusó al Gobierno de Venezuela de estar en el centro de un esquema de «corrupción» y narcotráfico que transporta cargas de cocaína desde Colombia hacia el territorio norteamericano. El documento, que fue rechazado enérgicamente por Caracas, amenaza con fracturar los últimos acercamientos entre ambos países.

«Un alto nivel de corrupción en el interior del Gobierno de Venezuela, las fuerzas militares y otras fuerzas de seguridad contribuyen a este ambiente permisivo», indicó el informe preparado por la Government Accountability Office (GAO, un organismo no partidario del parlamento) y algunos de cuyos párrafos fueron difundidos ayer por el Wall Street Journal.

Acusaciones de este tipo son frecuentes en otros informes de EE.UU. sobre Venezuela, en especial, desde que las autoridades de Caracas interrumpieron la cooperación con la agencia antidrogas norteamericana (DEA).

El informe publicado ayer asegura que los cargamentos de cocaína presuntamente despachados desde Venezuela se cuadruplicaron entre 2004 y 2007, lo que contradice por completo el discurso oficial venezolano, según el cual las fuerzas de seguridad están logrando avances contra esta actividad delictiva.

Según el GAO, citado por el diario económico, la droga proviene de los «grupos ilegales armados» de Colombia, una referencia que incluye al grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Los problemas de corrupción «representan la amenaza más significativa», indicó el informe, ya que según el documento afecta a fuerzas especiales que controlan los puertos, aduanas y estaciones aéreas del país y que «reportan directamente» al presidente Hugo Chávez.

«En algunos casos, drogas capturadas por la Guardia Nacional y la Policía de Investigaciones venezolano son destruidas, sino que son apropiadas por funcionarios o devueltas a narcotraficantes».

Las reacciones del Gobierno de Chávez fueron prácticamente inmediatas. «Ese informe forma parte de la campaña de descalificación permanente contra nuestro Gobierno. Nosotros respondemos con hechos. Ahí está el informe de la ONU. Que muestren ellos sus resultados», indicó el Ministro del Interior, Tarek el Aissami.

El titular manifestó que ese tipo de informes podría reflejar que los congresistas estadounidenses siguen pensando con una mentalidad imperial, como si las demás naciones fuesen sus colonias. «Quizá ellos están todavía anclados en el pensamiento imperial y nos siguen viendo como a una colonia. Nosotros somos soberanos y ellos no son un tribunal trasnacional que certifica o no la política de un Gobierno», explicó El Aissami.

El ministro del Interior insistió en que los congresistas de Estados Unidos deberían «revisar el informe de Naciones Unidas. Ahí están los resultados». «Hemos demostrado con resultados cuál es la política del Gobierno, que nos ha colocado como uno de los principales países del mundo en incautación de drogas y en prevención», añadió el ministro.

El Aissami expresó: «Poco nos interesa que la voz del imperio chille, porque trabajamos con un plan nacional y no con laboratorios extranjeros, que nos quieren imponer políticas que en el pasado demostraron ser intervencionistas».

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ordenó en julio de 2005 la suspensión del convenio de cooperación con el Departamento Antidroga de EE.UU. (DEA), tras acusar a los agentes de ese cuerpo de actuar como espías políticos y, además, de estar involucrados en acciones de narcotráfico.

Agencias EFE y ANSA

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