4 de enero 2018 - 22:21

Congreso: Monzó le hace “ring raje” a conflictiva obra social

• PRESIDENTE DE DIPUTADOS EVITA CONTROLAR LA DIRECCIÓN DE AYUDA SOCIAL DE EMPLEADOS LEGISLATIVOS
Auditoría de 2016 reveló fallas y dejó mal parado al líder del mayoritario gremio parlamentario, Norberto Di Próspero.

Tándem. Emilio Monzó prefiere descartar problemas con el jefe de APL, Norberto Di Próspero. En el medio, Gabriela Michetti.
Tándem. Emilio Monzó prefiere descartar problemas con el jefe de APL, Norberto Di Próspero. En el medio, Gabriela Michetti.
"Si seguimos así, en vez de timbreo vamos a hacer ring raje". La frase la dijo en 2016 el presidente de Diputados, Emilio Monzó, enojado por la estrategia política del Gobierno de Mauricio Macri. Pero ahora, el peronista con témpera PRO, ratificado hace menos de un mes en su cargo, corre lo más lejos posible de una delicada responsabilidad de la cual tiene que hacerse cargo la Cámara que comanda: la descontrolada Dirección de Ayuda Social (DAS), la obra social de los empleados legislativos que, entre otras cuestiones irrisorias, no permite triangular aportes hacia prepagas.

El mirador del Congreso sobre la obra social se turna cada año entre las cámaras, así como otras dependencias. Para el caso de la DAS, el Senado tomó control en 2016 y, por una excepción, continuó con el seguimiento de los movimientos el año pasado. De hecho, Gabriela Michetti ordenó una auditoría en 2016 que relevó una serie de falencias que dejaron mal parado al líder del mayoritario gremio legislativo (APL), Norberto Di Próspero, otrora "compañero" del caído en desgracia Amado Boudou.

Con la auditoría en medio de una puja judicial, los resultados no aparecieron hasta que los dio a conocer Ámbito Financiero, en una serie de notas que comenzaron a publicarse desde el 23 de junio pasado. La información de quienes revisaron la DAS mostró que "el sistema que tiene" contaba con "un software de desarrollo propio, basado en DOS, data de 1993", que contenía "carencias y limitaciones varias, algunas de ellas significativas".

De hecho, las "transacciones" del sistema implementado desde 1993 no tenían "impacto contable". En ese sentido, se agregó: "La contabilidad se lleva en libros manuales y está 0% informatizada, incluso para fines de gestión interna. Los datos que surgen de los libros se vuelcan en planillas Excel para gestionar, con la consecuente demora y riesgos de integridad en el armado de la información".

Además, los estados contables correspondientes al ejercicio 2015 no se encontraron presentados dentro del término correspondiente", y se sostuvo que la situación patrimonial de la obra social al 31 de diciembre de 2014 "era deficitaria". Los pasivos comerciales también gatillaron alertas. "La información genera el riesgo de toma de decisiones erróneas desde el punto de vista financiero, toda vez que no se tiene certeza de los montos adeudados, así como tampoco qué tan vieja es dicha deuda", informaron los auditores.

Por otra parte, el estudio también metió lupa en compras "significativas", como por ejemplo, para "obras realizadas en el entrepiso de Alsina 1825, compra de equipos e insumos informáticos, adquisición de herramientas eléctricas y de materiales para telefonía". Otro dato: existe desde la década del noventa un contrato entre la DAS y la empresa de sepelios Casa Sierra SRL, que apareció en el radar periodístico tras el asesinato de María Marta García Belsunce. Hasta 2008, se abonaba una "cápita por cada afiliado titular de la DAS" pero "desde esa fecha, el monto a abonar es una suma fija que se indexa con cada modificación del contrato". Los auditores encontraron "aumentos en los montos fijos superiores a la inflación real medida por cualquier organismo, sin incorporar tampoco nuevos beneficios".

Di Próspero exfolió furia en los últimos meses de 2017 por la obra social. Por ejemplo, aún no fue comprometido el giro de fondos desde el Ministerio de Hacienda para fondear el funcionamiento de la DAS. Los otros ingresos provienen de los afiliados, cuya mayoría además abona una prepaga ante el descontento con los servicios que ofreció la obra en las últimas décadas. El jefe de APL también mostró enojo por el control que desde hace meses instaló un equipo del Senado en la DAS, con el objetivo de mejorar su funcionamiento y administración.

Con ambas cámaras en plan de "ajuste e inspección de áreas" -aunque hay varios campos en los que persisten graves fallas, lo cual se traduce en gastos millonarios e innecesarios-, el Congreso tiene otro desafío para este año. Debe impulsar un proyecto que establece un "Fondo Compensador de Jubilaciones y Pensiones" -símil a AFJP paralela, también contado por este diario- para compensar haberes previsionales y planes de retiros voluntarios en planta permanente. Monzó celebró esa iniciativa en junio pasado junto a Di Próspero y el exsecretario general de Diputados, Guillermo Bardón, actual legislador provincial en Buenos Aires por Cambiemos. Semanas después, el proyecto viró hacia la clandestinidad y ambos derivaron la resolución de ese asunto al Senado.

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