Las disputas entre oficialistas de los últimos días tiene al radicalismo como el más desordenado dentro de Cambiemos. Sin embargo, el verdadero problema que tiene el centenario partido es hacia dentro, algo ya clásico entre sus integrantes, sin importar la cantidad y calidad de quienes integren esa fuerza.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El pico de poca solidaridad dentro del partido se replica con mayor tensión en el Congreso, donde rencillas internas comienzan a ventilarse y pincelan un panorama de virulencia que llega a ministerios y gobernaciones.
"Los radicales se quejaron por la banca que perdieron en el Consejo de la Magistratura y empezaron a tirar basura por todos lados. Ahora, yo me pregunto, ¿quién es el vicegobernador de Gerardo Morales en Jujuy? Hasta donde yo sé, es un massista de paladar negro", sentenció un cabalgador de pericias legislativas a Ámbito Financiero.
El malestar hacia Morales dentro del bloque -también desde el Pro- creció en los últimos meses por sus pícaras declaraciones sobre duplicar las retenciones y, a su vez, la falta de accionar político para poner en orden a sus diputados. "Hicieron lío con el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo y hace poco con los juicios por jurados. Después queman las papas y lo primero que hacen es criticar casi directamente a Macri. Un delirio", deslizaron fuentes Cambiemos en el Congreso.
La caminata de discusión le llegó también al secretario de Salud, Adolfo Rubinstein, por las modificaciones a la Ley de Educación Sexual Integral (ESI) que debatió y luego planchó Diputados días atrás. La separación con la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, crece día a día.
En el Senado, el bloque discute las innecesarias inmersiones del chaqueño Ángel Rozas en asuntos sin consultar a sus pares. Desde la bancada aseguraron a este diario la existencia de problemas durante el debate de la ley de financiamiento político -no llegó al recinto y quedó en siesta hasta 2019- y las modificaciones para aliviar un impuesto al patrimonio hacia cooperativas y mutuales que, en su mayoría, son cuevas financieras que otorgan créditos a tasas estrafalarias.
La UCR miró hacia otro lado y no acompañó un polémico pliego judicial enviado por Macri de un santiagueño impugnado por Carrió. Los legisladores de esa provincia que responden a Gerardo Zamora se unieron al peronismo y ayudaron a desbancar al experimentado diputado Mario Negri de la Magistratura. Y reaparecieron las críticas del partido hacia el jefe de Estado.
Dejá tu comentario