5 de enero 2011 - 00:00

Conmoción en Pakistán por un magnicidio

Malik Qadri, el guardia que mató al gobernador de Punyab, sonríe tras ser arrestado.
Malik Qadri, el guardia que mató al gobernador de Punyab, sonríe tras ser arrestado.
Islamabad - El gobernador de la provincia más poderosa de Pakistán, Punyab (este), Salman Tasir, blanco de los odios islamistas, fue asesinado ayer en Islamabad, escenario durante las horas previas de una frenética actividad política por la crisis parlamentaria de la que el Gobierno está intentando salir indemne. Tasir se hallaba cerca de su vehículo, estacionado en el céntrico mercado de Kohsar, que alberga cafés y restoranes, cuando uno de sus guardias disparó contra él y acabó en el acto con su vida a las 16 hora local.

El gobernador, blanco de críticas de los clérigos integristas por su oposición a la ley antiblasfemia y su apoyo a la campesina cristiana condenada a muerte bajo esta norma, Asia Bibi, recibió al menos nueve disparos.

Los canales de televisión mostraron imágenes del lugar de los hechos, con un reguero de sangre al lado de un coche con impactos de bala.

El ministro del Interior, Rehman Malik, confirmó que el guardia, identificado como Malik Mumtaz Hussain Qadri, pertenece a las fuerzas de seguridad punyabíes y tiene 26 años.

Desde la muerte de la ex primera ministra Benazir Bhutto en Rawalpindi en diciembre de 2007 no se había registrado otro asesinato de una figura política paquistaní de primera línea. Desde entonces se ha registrado un creciente activismo de los grupos extremistas islámicos, cuyo ascenso configuraría un escenario de pesadilla en un país dotado de armas nucleares.

También militante del gobernante Partido Popular (PPP) y próximo al viudo de Benazir, el presidente Asif Alí Zardari, Tasir había intentado interceder en el caso de Bibi, condenada a muerte por una corte distrital por proferir una supuesta blasfemia contra Mahoma.

Agencias EFE, DPA y Reuters

Dejá tu comentario