Corea: nueva excusa para vieja desconfianza

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Cuando sabemos que en la casa vecina hay un perro rabioso, es por lo menos tonto (podría decirse malintencionado) acercarnos al alambrado, burlarnos del can y luego pasar la mano por los agujeros. La posibilidad de salir mordidos es casi (o sin casi) de 10 en 10. Unos días atrás, Corea del Sur inició su ejercicio anual de maniobras militares enviando 70.000 soldados a la zona de frontera. Ayer por la noche una batería de artillería comenzó en la isla de Paeknyeongdo a disparar misiles al mar con dirección al norte (muy cerca o pasando la frontera). Los norcoreanos respondieron disparando sobre la isla de Yeonpyeong (que consideran suya y sobre la cual en agosto, por un incidente menor, habían disparado 110 rondas de munición) matando e hiriendo a varias personas, en lo que constituye el peor incidente entre las dos Coreas (que están formalmente en guerra) en cerca de 10 años. Poco importa que los sucesos respondan al fracaso alimentario del presidente Kim Jong (Corea del Norte) o su éxito en la refinación de uranio; probablemente China imponga su peso en unos días y todos podamos hacer una vez más de cuenta que aquí no ha pasado nada (siempre que Occidente no cometa ningún error). De todas formas, los eventos sirvieron para recordar la otra papa caliente de la geopolítica que es Israel-Irán. Si el 1,27% que bajó ayer el Dow, cerrando en 11.036,37 puntos, fue reflejo del temor a esto, lo veremos en las próximas horas, con una suba en la medida que se tranquilicen las cosas (y viceversa). Pero si el mercado se mueve a contrapelo de la política, deberemos achacar la merma de ayer a otras cuestiones, que pueden ser varias. Desde el creciente descrédito de la Fed (se conoció un video secreto de Bernanke y los suyos de mediados de octubre en el que consideran la idea de actuar sobre las tasas a 10 y 30 años), que redujo su proyección del crecimiento norteamericano para 2010, hasta la recuperación del dólar, que gana el 2,36% en lo que va del año o las declaraciones del presidente del CE afirmando que Portugal no es la siguiente Irlanda.

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