9 de enero 2009 - 00:00

“Cortamos rutas ante Estado ausente”

Gualeguaychú (especial) - La respuesta de los ambientalistas no tardó en llegar. En diálogo con este diario, un histórico dirigente de esa agrupación social dijo que, pese a las «marcadas fracturas internas que enfrenta la Asamblea, producto del desgaste de la gente que la integra», por ahora «nadie tiene pensando que abrir el paso sea una solución».
«Levantar el corte sería claudicar a una lucha de mucho sacrificio», leyó.
En la misma línea, José Pouler y Jorge Fritzler insistieron en reclamarle a Cristina de Kirchner que sea «ella y no sus ministros» la que les pida que levanten el corte. «Si la Presidente cree que hay que levantarlos, entonces que lo diga ella», desafiaron.
«Para nosotros no es un hobby cortar rutas, sino una necesidad ante un Estado ausente», afirmaron. También argumentaron que «por dejar al Gobierno que se encargue del problema es que estamos como estamos» y acusaron a Sergio Urribarri de «hacer futurología».
Las posiciones encontradas respecto de la conveniencia de mantener o no bloqueado el paso a través del puente internacional también impactan en la arena política local.
Por caso, el intendente de Colón, el justicialista Hugo Marsó, criticó a los asambleístas y a los ruralistas, al afirmar que «son dos plagas» y «unos trasnochados que están jodiendo al turismo». «Hemos tenido dos plagas en este tiempo: una cortaba rutas y desabastecía (por los ruralistas) y la otra la estamos soportando y la componen unos pocos trasnochados que seguramente no tienen conciencia del perjuicio que causan», afirmó.
El jefe comunal fijó así su postura luego de las advertencias lanzadas por los manifestantes sobre la posibilidad de extender los cortes al puente de Colón y al de Concordia, las dos últimas alternativas de cruce terrestre hacia la costa oriental a través de Entre Ríos.
En cambio, el también justicialista intendente de la propia Gualeguaychú, Juan José Bahillo, defendió la lucha de la comunidad (cuestionarla sería un riesgo político) y aseguró que «si Gualeguaychú no hubiera luchado como luchó, hoy habría seis pasteras» sobre el río.
De esta manera, Bahillo se distanció de las críticas del oficialismo nacional y provincial, y dijo que «hablar sólo del corte de ruta es tener una visión mezquina y sesgada de la realidad. Acá los problemas centrales son la contaminación que provoca Botnia y la ilegalidad del emplazamiento».
«A Gualeguaychú hay que agradecerle, no condenarlo, porque hay un antes y un después de esta lucha, que nos obligó a los gobernantes a meter los temas ambientales en la agenda», resumió.

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