Corte crea grupo especial de jueces antinarcotráfico

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La Corte Suprema de Justicia volvió a insistir ayer con la necesidad de una política de Estado en materia de combate al narcotráfico. En el primer acuerdo tras el turno electoral, el máximo tribunal eligió una cuestión de fondo en lugar de un fallo rutilante que pudiera ser leído como ventajoso para oficialistas u opositores. Con tres firmas (faltó la de Carlos Fayt, quien no cree en este tipo de iniciativas) la Corte emitió una acordada para crear una comisión de jueces que coordine acciones con los organismos competentes.

Para Ricardo Lorenzetti es un tema sobre el cual ha reflexionado porque desde hace por lo menos tres años los temas vinculados al narcotráfico implican un lugar común con ciertos jueces que acceden a su despacho. Éste era ayer el argumento de la Corte para contrarrestar aquellos análisis que buscaban darle a la nueva comisión un tono efectista o de contexto.

Sin embargo, es imposible deslindar la acordada de ayer de una de las últimas incursiones de Mauricio Macri a las alturas de la Corte en un encuentro en el cual el candidato aprovechó para a la vez transmitir la inquietud de una representación diplomática por el escenario referido a la seguridad.

El desafío que tiene ahora la Corte es el futuro inmediato. Las comisiones creadas bajo la firma del tribunal se han caracterizado en el último tiempo por albergar diversos conflictos. Ocurrió con la comisión organizada para monitorear causas de lesa humanidad (que hace meses generó disonancias con el kirchnerismo) y también con las tres comisiones de jueces que debían formular propuestas de reformas judiciales para enviar al Congreso. Estos grupos elaboraron borradores que nunca tuvieron respuestas conducentes por parte del secretario de Gestión de la Corte Alfredo Kraut lo cual generó no pocos recelos.

Para la comisión sobre narcotráfico la Corte propone tres nombres que son en sí mismos un mensaje. Uno es el juez del fuero Penal Económico Claudio Gutiérrez de la Cárcova, enlace de diversas agencias antidroga en Comodoro Py (especialmente la DEA) y que tiene en su haber una dura rivalidad con Aníbal Fernández cuando éste era ministro de Justicia y Seguridad y De la Cárcova cuestionaba la política antinarcóticos en diversos programas televisivos. Un círculo que se cierra con la buena sintonía del magistrado con Sergio Berni, quien fue uno de los primeros en felicitarlo cuando hace dos semanas la embajada española premió al magistrado por su trayectoria. Para tener en cuenta.

El segundo integrante que tendrá un rol sensible será el juez salteño Raúl Reynoso, que viene de conmover a los empresarios en el Coloquio de IDEA con los relatos de su actividad judicial en Orán, lugar al que define como "la primera ciudad colombiana en la Argentina". Esa misma performance Rey-noso la ha desplegado en el cuarto piso donde el año pasado llevó el dato provisto por la Gendarmería de que hay 3.000 ciudadanos colombianos residiendo en diversos puntos del noroeste.

El tercero es el camarista Martín Irurzun, hombre fuerte de la Cámara Federal porteña y con algunas simpatías en el radicalismo. Cultor del bajo perfil, su rol es elemental por tratarse de quien conoce los múltiples resortes que dominan la cotidianidad del fuero que más importa al poder político y económico.

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