El ranking del corte -o del antiarrastre- permite definir un criterio de voto fiel, es decir aquel votante que genéricamente metió boleta completa al menos en dos de los tramos más revelantes: presidente y gobernador. Al tope del corte negativo aparece Progresistas, el partido de Margarita Stolbizer, quien sacó el 14% más que lo que, juntos, sumaron sus dos candidatos bonaerense, Jaime Linares (GEN) y Jorge Caballes (Libres del Sur).
En línea decreciente aparece UNA, donde el tijeretazo en contra a Solá representó el 11,3%, unos 192 mil votos sobre el 1,6 millón que reunieron Massa y De la Sota. Luego, con un 4,7% de corte negativo, aparece María Eugenia Vidal, candidata única de Cambiemos que 112 mil votos menos que lo que sumaron Mauricio Macri (PRO), Ernesto Sanz (UCR) y Elisa Carrió (Coalición Cívica).
En el podio del top five del voto fiel el FpV aparece cuarto, con una diferencia del 4,1% entre el segmento gobernador -que tuvo dos expresiones, Aníbal Fernández y Julián Domínguez- y el de presidente ocupado sólo por Scioli. Hubo unos 130 mil votos de diferencia entre los dos renglones de la papeleta, pero en un caudal de más de 3 millones, la cifra se relativiza y constata una tendencia, a simple vista, a boleta entera.
Por último, el Frente de Izquierda y los Trabajados (FIT), ensamble electoral entre el Partido Obrero, el PTS y, entre clanes menores, Izquierda Socialista registró el índice más alto de fidelidad: el nivel de corte entre el presidente y gobernador fue de sólo un 2,4%. La particularidad del FIT fue que se entregó a una primaria entre el PO -más aliados-, detrás de Jorge Altamira y Néstor Pitrola para gobernador, y el PTS -Nicolás del Caño y Christian "Chipi" Castillo en PBA-, ofertas que se derramaron en todos los cargos. En un análisis más puntilloso, el voto PO fue más fiel: sólo cortó el 1,9% mientras el corte entre Del Caño y Castillo ascendió al 3,1%.
Entre los cinco más votados y en las demás listas, los candidatos a gobernador siempre obtuvieron menos votos que su expresión nacional. Eso alimenta la tesis de que en la elección del domingo, como la del 25 de octubre, se vota pensando en el presidente más que en el gobernador. Otro elemento lo sostiene: mientras a nivel presidencial hubo 423 mil votos en blanco, para gobernador el blanco trepó a 925 mil, medio millón más. En presidente fue del 4,15% y en gobernador de un 10,66%.
Hay, al margen, datos particulares. Un dato curioso es que Marcelo Ramal, cabeza de la lista nacional al Parlasur, superó en votos a Altamira en la lista del PO. Es decir: tuvo corte positivo del 1,6%.
Con Ramal se revierte una tendencia genérica: el caudal de votos de cada partido se reduce a medida que baja la boleta. Por caso: en el FpV, Gabriel Mariotto, candidato uninominal al Parlasur, sacó 240 mil votos menos que Scioli y 105 mil menos que la sumatoria Aníbal-Julián. Los senadores y diputados provinciales, juntos, sacaron menos a su vez que Mariotto.
| Pablo Ibáñez |


