24 de marzo 2010 - 00:00

Creen que el precio de la carne bajará por rasgos del mercado

Según Iriarte, el precio de la carne en el mercado interno no puede ser igual que en Estados Unidos, y por eso «es cuestión de tiempo un ajuste a la baja».
Según Iriarte, el precio de la carne en el mercado interno no puede ser igual que en Estados Unidos, y por eso «es cuestión de tiempo un ajuste a la baja».
El problema de la escasez de hacienda, que complica a toda la cadena comercial de la carne, es «estructural» y «se puede agudizar en el segundo semestre del año con reacomodamientos de precios a la baja, pero no de gran magnitud», tal como lo evaluó el director de Informe Ganadero, Ignacio Iriarte.

En su análisis, el especialista aseguró que los consignatarios y los compradores de hacienda de los frigoríficos aseguran que no hay retención de animales, porque «sencillamente no hay hacienda o hay menos que antes».

Para Iriarte, los precios pueden bajar estacionalmente, porque según algunos análisis económicos «tan altos como los actuales, no han logrado mantenerse por más de dos o tres meses». Además, señaló que nunca se han sostenido precios internos para la carne un 15% o un 20% superiores a los internacionales.

En un panel de economistas, se dieron varias explicaciones, pero la más contundente es que el precio de la carne no puede ser igual al de Estados Unidos; «es cuestión de tiempo un ajuste a la baja».

Iriarte recordó que un consignatario agregó «que es cada vez mayor el número de campos vacíos que se están ofreciendo». Con alquileres claramente a la baja y con el paso de los meses, «una proporción creciente de los animales que hoy todavía van a faena se destinará a repoblar esos establecimientos, con lo que en el mediano y largo plazo sabemos que no quedarán vacíos».

«Estos excelentes precios son muy recientes; en la medida en que se sostengan en el tiempo y el clima además acompañe, la retención para recomponer rodeos se afirmará y podemos llegar a ver faenas incluso inferiores a las actuales», proyectó el experto.

En declaraciones periodísticas, Iriarte aclaró que «no hay soluciones a corto plazo». Acotó que «si no se hubiera enojado el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, es probable que los exportadores hubiesen seguido vendiendo cada vez menos, porque el precio del mercado interno es más conveniente».

El titular de Informe Ganadero destacó que «después de haberse destruido 9 millones y medio de animales, estamos entrando en un ciclo de escasez». Esta etapa significará «un seguro de precio para los ganaderos durante mucho tiempo, aunque puede haber algunas correcciones relativas a la baja, especialmente si siguen manipulando la exportación», subrayó.

Por otra parte, advirtió sobre su temor a una creciente posibilidad de cierre de muchas plantas de exportación.

Respecto del precio en el mercado interno, «en la medida que el feedlot no se llene ni produzca la enorme cantidad de hacienda que aportó el año pasado, de la que demandan los consumidores locales, no hay que esperar nada por ahí. Eso es lo que va a faltar».

Sugirió que todavía hay 20 millones de vientres y que se debe subir «fuertemente el índice de parición: hay que preñar vacas, porque el índice de 13 millones de terneros al año es insignificante».

«Los datos de faena muestran que se siguen liquidando vientres, aunque se desaceleró mucho. Y con lo que vale hoy una vaca para un productor mediano, endeudado y sin crédito, es imposible recomponer su rodeo comprando vacas arriba de 1.000 pesos por cabeza», expresó.

Advirtió que la retención «probablemente sea en el segundo semestre».

Asimismo, Iriarte opinó que el Gobierno sabe que «se encuentra frente a un problema estructural», y sostuvo que la faena de marzo se ubicará «en 900.000 cabezas, cuando para mediados del año pasado estaba sostenida en 1,44 millón. Hay un 35% menos de carne. Apenas se recupere algo la oferta, algo va a bajar el precio».

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