El mercado contaba, antes de desatarse esta crisis, con elementos constructivos para la marcha de los precios, entre ellos:
Otros mercados de materias primas, como el petróleo o los metales industriales, habían resultado ser inicialmente más permeables al impacto en la baja de las monedas y los problemas financieros europeos, aunque la posibilidad de una desaceleración en el consumo global podrá afectar los precios de los granos tarde o temprano. Dada la imprevisibilidad de los acontecimientos, y la imposibilidad de anticipar hasta dónde llegará esta situación, resulta indispensable arbitrar alguna parte de esta cosecha y de la próxima en los mercados de futuros a través de la compra de opciones de venta (puts) o la venta de futuros con compra simultánea de opciones de compra (calls).
Algunas plazas en particular, como la soja, cuentan con un elemento adicional de riesgo: la fuerte productividad de esta campaña sudamericana y la expectativa de una buena campaña en el Hemisferio Norte. Aparentemente, el mercado no ha descontado completamente esta circunstancia ante el buen ritmo de compras asiático, que en alguna medida ofrece ahora, ante esta nueva crisis financiera global, algunos interrogantes.
Comienza a generarse un debate en torno a si el desajuste fiscal griego traerá aparejado un efecto de contagio a otras naciones con consecuencias recesivas y deflacionarias en el mediano plazo, circunstancia que también podría afectar los precios de las materias primas.
La siembra de los cultivos de verano en Estados Unidos se sigue desarrollando a muy buen ritmo. Según el USDA, ya se encuentra implantado el 81% del área correspondiente a maíz, comparado con el 68% de la semana anterior, el 46% del año anterior a esta altura y el 62% del promedio de los últimos cinco años.
Como se puede observar, la marcha de la siembra resulta muy avanzada a esta altura, lo que no necesariamente asegura buenos rendimientos, aunque determina menos exposición a temperaturas elevadas en el curso de la polinización y menor vulnerabilidad a heladas tempranas en el otoño boreal.
En soja, el área implantada llega al 30%, versus el 15% de la semana anterior, el 13% del año 2009 y el 19% del promedio.
El USDA anunció esta semana el relevamiento mensual de oferta y consumo para el ciclo agrícola 2010/11 que comenzará oficialmente el 1 de setiembre.
Se espera que Estados Unidos obtenga una producción de maíz de 339,6 millones de toneladas, comparado 333 millones de toneladas de la campaña anterior.
En soja, se prevé una campaña de 90,08 millones de toneladas. En el ciclo 2009/10, Estados Unidos tuvo una producción de 91,4 millones.
Por su parte, la producción norteamericana de trigo llegará a los 55,61 millones de toneladas, comparada con los 60,31 millones obtenidos en la campaña anterior.
Además, el USDA estimó que en la próxima campaña agrícola de nuestro país se obtendrá una cosecha de 50 millones de toneladas de soja, 21 millones de toneladas de maíz y 12 millones de toneladas de trigo. En la campaña 2009/10 -y también sobre la base de los datos del USDA- la producción argentina fue de 54 millones de toneladas, 21 millones y 9,6 millones, respectivamente.
Informe de Panagrícola


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