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Crisis: Hollywood sale a remate
Entre los 1000 lotes que subastará 20th Century Props están estas estatuas religiosas usadas en «La profecía» y una silla de peluquero de «Misión imposible».
20th Century Props, que esta semana subastará casi 1000 lotes valorados en cerca de ocho millones de dólares, no es ni mucho menos la única empresa en apuros. Por todo Los Angeles, pequeñas y grandes compañías luchan por mantenerse a flote pese al descenso del número de películas y el drástico recorte de los presupuestos.
Según un informe publicado en julio por FilmLA Inc., que ayuda a las productoras a organizar los rodajes en la capital del cine, la filmación de exteriores en Los Angeles cayó un 24,5 por ciento en la primera mitad de 2009, frente a los datos del año anterior. Los largometrajes de ficción, que copan los mayores presupuestos, descendieron un 52,5 por ciento. «Estamos profundamente preocupados por nuestras pérdidas a largo plazo en la producción comercial y de largometrajes», dijo el presidente de FilmPaul Adley.
Para empresas como 20th Century Props, la desaparición de los espectáculos televisados con guión en pro de los realities ha empeorado aún más la situación. El propietario de la compañía, Harvey Schwartz, señaló que sus ingresos se desplomaron un 30 por ciento en 2008 y este año el declive era de un 50 por ciento cuando decidió cerrar. «Me quedé sin dinero hace tres meses y no sé qué más hacer», dijo. «Es aterrador. He empleado toda mi vida en algo que se ha acabado».
Pero no sólo la recesión es la culpable del hundimiento de la industria fílmica en la ciudad. De hecho, las cifras de taquilla aumentaron un 12 por ciento en lo que va de año, pues la gente busca en el cine una vía de escape ante la cruda realidad económica. El problema de Hollywood es que otras regiones estadounidenses están compitiendo de forma más agresiva en el sector de la producción, ofreciendo atractivos incentivos fiscales y reembolsos en efectivo para los productores dispuestos a filmar fuera de California.
La cuota de largometrajes de ficción estadounidenses producidos en este estado descendió a 31 por ciento en 2008, frente al 66 por ciento que poseía en 2003, según cifras de la Comisión de Cine de California. Unos datos que reflejan la caída de Los Angeles, donde la actividad cinematográfica en 2008 se cifró en casi la mitad de lo que fue en 1996, cuando alcanzó su cima.
Desde Louisiana a Nuevo México o desde Georgia a Illinois, más de 30 estados norteamericanos ofrecen créditos y rebajas fiscales destinados a atraer la producción cinematográfica al otro lado de las fronteras californianas. Esto impulsó, la semana pasada, a que el gobernador de California y ex astro hollywoodense Arnold Scharzenegger se decidiera a otorgar subsidios especiales a quienes continúen rodando en Los Angeles pese a la aprobación de un presupuesto sumamente restringido.
«Terminator» ofreció un paquete de 67,5 millones de dólares en incentivos fiscales, pero para muchos es demasiado poco o demasiado tarde teniendo en cuenta que se trata de una de las industrias más importantes de California.
«Los Angeles está a punto de perder una buena parte de sus empresas, como sucedió con la industria aeroespacial a principios de los 90», dijo Jack Kyse, director económico de la asesoría de desarrollo económico del condado de Los Angeles. «Es una situación realmente cruda», dijo la maquilladora Leslie Kenny, de 29 años, que como muchos otros profesionales del sector se ha visto obligada a trabajar de camarera para llegar a fin de mes. «Tengo amigos actores, editores, escenógrafos (...) Están desesperados, me piden que les consiga empleo en el restaurante».
Agencia DPA


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