Atenas - Las manifestaciones y los actos de violencia contra la Policía recrudecieron ayer en Atenas tras el entierro del adolescente muerto por los disparos de un agente, sin que surtiera efecto el llamado a la calma de las autoridades griegas. En tanto, la crisis tomó ribetes políticos, cuando la oposición socialista griega le exigió la renuncia al acosado premier conservador Costas Caramanlis.
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Los manifestantes violentos son «enemigos de la democracia», afirmó el premier en un mensaje al país. Pero el jefe de la oposición socialista, Georges Papandreu, rechazó el llamamiento a la unidad de la nación lanzado por Caramanlis y reclamó la dimisión de su Gobierno, reelegido en setiembre de 2007, y la convocatoria de nuevas elecciones.
Por primera vez desde hace cinco años, los sondeos dan una ventaja al Pasok, el gran partido opositor socialista, con respecto a los conservadores.
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