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Cristina, con Boudou de escolta, pidió unidad ante fondos buitre
Cristina de Kirchner hizo parar a su lado ayer en el acto de inauguración del museo Malvinas a Amado Boudou, horas después de la indagatoria por el caso Ciccone. El vice lo leyó como gesto de respaldo político.
Pasado el mediodía, Bou-dou recibió un llamado de Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia, para decirle que lo esperaban en la ex ESMA para el acto. El vice estaba desde las 9.30 en un Senado casi desierto por efecto del Mundial, almorzó en su despacho y luego se reunió con un puñado de asesores y colaboradores.
La convocatoria para estar en el escenario junto a Cristina fue festejada en el bou-douismo como una señal de apoyo de Olivos. En paralelo, Boudou se dedicó en persona a pactar los términos de una entrevista para TV en el canal TN. Puso como condición que sea en su despacho y contó, en el trámite, con el OK de la Casa Rosada.
No lo vocea ni ante sus más íntimos, pero Boudou consulta las acciones centrales sobre la causa con la Presidente. A la vez, la terminal política para consultas y acciones es Máximo Kirchner. El lunes, en Comodoro Py, durante su indagatoria, los grupos con más presencia fueron la Juventud Peronista Bonaerense (JPB) y Peronismo Kirchnerista (PK), ambos comandados por José Ottavis, uno de los referentes de La Cámpora que reporta al hijo presidencial.
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Ayer Boudou tuvo altísima visibilidad en el escenario de donde la Presidente -sin ninguna mención a la causa Ciccone, ni siquiera elíptica- inauguró el museo Malvinas junto a casi todo su gabinete. Llamó la atención la ausencia del ministro de Interior, Florencio Randazzo, con quien Boudou tuvo varios encontronazos políticos. Faltaron, además, Jorge Capitanich y Julio De Vido.
En ese contexto Cristina llamó a terminar con el "último vestigio de colonialismo inglés" en referencia a la ocupación de las Malvinas por parte de Inglaterra y pidió unidad ante el tema al igual que lo que por estas horas hizo una comitiva de legisladores de distintos partidos en EE.UU. contra los fondos buitre.
"¿Qué nos ha pasado?", se preguntó la Presidente sobre las crisis pasadas. "No pudimos distinguir los intereses nacionales de los partidarios", redondeó.
Fue, así y todo, una mención zigzagueante porque recordó que 106 legisladores británicos "nos apoyaron contra los fondos bruite", lo que consideró una paradoja que en la fecha por Malvinas tome "el ejemplo de legisladores británicos".
La referencia tuvo un doblez puntual. "Los principales inconvenientes en la construcción de un gran país no han venido de afuera, han sido desde aquí adentro".
En ese tono, recomendó "aprender de lo bueno de las naciones que dominan el mundo" y dijo sentir una "profunda envidia de las naciones que actúan según sus propios intereses".
Antes, luego de recorrer el museo, escuchar a excombatientes y recordar una anécdota sobre Néstor Kirchner y otra de su hijo Máximo cuando era un niño de 5 años, referido a Malvinas, la Presidente explicó la decisión de montar el museo en la ex ESMA porque "la historia argentina es una sola y no se puede separar y fragmentar" de la memoria.
Insistió que la soberanía se construye con ideas de "paz y diplomacia" y puntualizó que "quedan 17 enclaves porque cambió la forma de colonialismo" que, ahora, es "cultural".


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