Cristina de Kirchner finalmente viajará mañana por la mañana a Trinidad y Tobago para asistir a la V Cumbre de las Américas que sesionará hasta el domingo. A causa de la angina que obligó ayer a suspender la agenda de la Presidente, el viaje se demorará así un día, complicando la presentación que debe hacer para inaugurar la cumbre por haber sido la Argentina el país huésped de la anterior reunión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero llegará a tiempo para reunirse con Barack Obama junto con el resto de los países de UNASUR. El presidente de los EE.UU. le pidió a Michelle Bachelet, presidenta pro témpore del grupo UNASUR, una reunión con los países miembros del bloque regional. Así no habrá reuniones bilaterales con Obama, tal como se lo había adelantado Hillary Clinton al canciller Jorge Taiana la semana pasada en Washington.
Ese encuentro se realizará el sábado, en Puerto España, en medio de las reuniones de la quinta cumbre, y está previsto que Obama y Bachelet hagan una introducción para que después hable el resto de los presidentes.
Cristina de Kirchner viajará mañana en el Tango 01. Partirá desde el Aeroparque Metropolitano acompañada por Taiana, ese mismo día debe participar de los saludos de bienvenida del primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning, y brindará un discurso como jefa de Estado del último país anfitrión del encuentro, ya que la Argentina organizó la cumbre en 2005 en Mar del Plata. El sábado continuarán las deliberaciones durante todo el día, momento en que se intercalará la reunión con Obama.
De la cumbre participan los jefes de Estado y de Gobierno de los 34 Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos, el BID, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, la Organización Panamericana de la Salud y el Banco Mundial.
Uno de los mayores problemas de esa cumbre fue encontrar alojamiento para todas las delegaciones. Mientras los presidentes tienen reservas en el mismo hotel donde deliberará la cumbre, el resto de los funcionarios deberá vivir durante esos días en dos cruceros que estarán anclados en el puerto de la ciudad. A los argentinos ya se les advirtió que por el escaso espacio disponible en los barcos no podrán llevar valijas que superen los 50 centímetros de largo (por problemas técnicos con el embarque). Es una de las razones por las que Taiana se reunió ayer con Carlos Zannini para acotar al máximo la delegación que acompañará a Cristina de Kirchner en el viaje.
De todas formas, se especulaba anoche con que podría haber alguna incorporación de último momento. En el Gobierno querían incluir a Héctor Timerman, embajador ante Washington y representante en el G-20, que ayer estaba en Atlanta para una entrevista pautada con la CNN.
Dejá tu comentario