16 de marzo 2010 - 00:00

Cristina descalificó iniciativa que pasa $ 10.000 M a las provincias

Custodiada por Néstor Kirchner y la gobernadora fueguina, Fabiana Ríos, Cristina de Kirchner embistió en Ushuaia contra el proyecto opositor para coparticipar el impuesto al cheque.
Custodiada por Néstor Kirchner y la gobernadora fueguina, Fabiana Ríos, Cristina de Kirchner embistió en Ushuaia contra el proyecto opositor para coparticipar el impuesto al cheque.
Mientras el Gobierno sigue su batalla para frenar el intento opositor por derogar el DNU, en el Congreso y en la Justicia al mismo tiempo, otro frente se le complica día a día. El proyecto para modificar la distribución del impuesto al cheque, que nació casi como una chicana opositora para alentar la simpatía de senadores y gobernadores peronistas, ya puso a la Casa Rosada contra la pared.

Es un hecho que en la sesión de mañana del Senado a Miguel Pichetto se le hará difícil evitar que algunos de sus propios senadores ayuden, por acción o abstención, a la oposición para que se apruebe el proyecto que eleva la coparticipación a las provincias a los de la ley de reparto de tributos que rige desde 1988.

En la sesión primero deberá debatirse el acuerdo a Mercedes Marcó del Pont y luego el nuevo esquema de reparto del impuesto al cheque. Pero el conteo final se hará recién por la mañana.

Un veto presidencial, entonces, se vuelve cada día más complicado en este tema. Y hacia allí juega hoy la oposición. Por eso no llamó la atención que Cristina de Kirchner le dedicara un largo párrafo al tema en el discurso de ayer en Tierra del Fuego adonde fue para inaugurar el nuevo gasoducto submarino que cruza al continente por debajo del estrecho de Magallanes.

Tras recordarles a los fueguinos que con esa obra no sólo ayudarán al país a solucionar sus problemas de provisión de gas, sino también a cobrar más regalías por el fluido que venderán y publicitar la existencia ya de celulares «Made in Argentina», gracias a la ley que ella negoció con Fabiana Ríos, protestó por el intento opositor de modificar el reparto en la ley del cheque: «La reforma de la ley del cheque, que por ahí está presentada como algo bueno para las provincias, significa algo así como sacarle al Presupuesto nacional 10 mil millones de pesos, que irían a las provincias. ¿Pero ustedes adónde creen que va todo el Presupuesto nacional? Nadie explica, por ejemplo, que en esa detracción cae el 15% de lo que ingresa a la ANSES. La ANSES, que paga hoy la Asignación Universal por Hijo», les dijo a los fueguinos para facturarles después el hecho de que los fondos para pagar deuda nunca se cargan sobre las provincias y sólo corren sobre la espalda de la Nación.

El tema complica a Cristina de Kirchner mucho más de lo que el Gobierno analizó hasta ahora. Con la presión de los tesoros provinciales vacíos, muchos gobernadores hacen la vista gorda a lo que sus senadores apoyarán mañana por la tarde. De hecho, la propia estrategia del kirchnerismo en el caso Marcó del Pont revela la desesperación de las provincias a la hora de pagar sueldos. Un caso típico es el de Corrientes, donde Ricardo Colombi y sus intendentes ya avanzaron hasta el escándalo con su pedido a Eugenio Nito Artaza para que apruebe el acuerdo a la presidenta del Central. Esa pulsión no está movida por el amor al Gobierno nacional, sino por la desesperación de que los Kirchner tomen represalias financieras contra cualquier provincia que se pliegue a la rebelión opositora.