28 de enero 2009 - 00:00

Cristina: “Medidas no son un plan B”

La Presidente hizo anuncios de obras públicas en Olivos, acompañada por los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Urribarri (Entre Ríos) y Jorge Capitanich (Chaco).
La Presidente hizo anuncios de obras públicas en Olivos, acompañada por los gobernadores Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Urribarri (Entre Ríos) y Jorge Capitanich (Chaco).
Cristina de Kirchner desplegó ayer un arsenal de argumentos para defender la situación económica y los planes para reactivar el mercado interno. No se privó de nada: volvió a la teoría del plan B para Estados Unidos, comparó la gestión iniciada por Obama con la del kirchnerismo y reclamó la «soberanía nacional en lo intelectual» por haber encontrado la solución a los males de la crisis internacional. Para la Presidente, sus ideas son las que se tienen que aplicar en todo el mundo.
Así lo hizo en medio de una catarata de anuncios sobre obras de infraestructura para ocho provincias del norte argentino, llamado Plan Federal de Viviendas II. El programa, destinado a Formosa, Entre Ríos, Chaco, Jujuy, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán promete construir 38.000 unidades por $ 3.000 millones. Gran parte de este plan ya había sido lanzado hace dos años por Néstor Kirchner. El escenario fue nuevamente el quincho presidencial de la quinta de Olivos, el lugar de los últimos anuncios oficiales, ante el ya casi abandono de la Casa Rosada.
Las principales declaraciones de ayer de la Presidente fueron las siguientes:
Estamos convencidos de que las políticas implementadas siguen en el camino correcto.
Las medidas anticíclicas aplicadas por el Gobierno no son un plan B sino que son para seguir sosteniendo nuestro plan A de producción, trabajo y economía real. Cuando comenzamos nos decían que aplicábamos un plan B. Fueron medidas contracíclicas llevadas adelante con éxito, como las referidas a las automotrices y electrodomésticos.
Pudimos crecer en estos seis años y seguir sosteniéndolo con medidas contracíclicas cuando desde afuera vino el problema que afectó a la economía global.
El plan de viviendas anunciado es el más vigoroso de obras públicas del país, que se puso en marcha en 2003, ha sido una de las claves del crecimiento sostenido de estos años.
Cuando en setiembre pasado, en la reunión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, le contesté a una economista de Merryll Lynch, el plan B lo necesitaban ellos, por los Estados Unidos, algunos voceros de empresas periodísticas argentinas lo tomaron como un acto de arrogancia. Que defender la patria y su proyecto sean visto como actos de arrogancia es la negación a ejercer soberanía nacional en lo intelectual.
No hay que tener miedo a la soberanía intelectual que reafirmamos desde 2003 y que empecinadamente los gurúes locales y extranjeros se empeñaban en demonizar, ya que son las ideas que se van a tener que aplicar en todo el mundo.
El discurso del presidente estadounidense, Barack Obama, en su acto de asunción no hace más que reafirmar lo que sostenemos, que le llegó al mundo la hora de la economía real y que no sirve el crecimiento económico por sí solo si no llega a la gente común.
Es un orgullo para nosotros saber que, luego de las cosas que hemos pasado y las tragedias ocurridas durante décadas de enfrentamiento, podemos reafirmar un modelo que no es de un partido o sector sino que se ofreció a todos los argentinos.
La historia no se forma de casualidades sino de causalidades. Podemos hoy los argentinos, con diferencias lógicas pero con convicción y certeza, saber que estamos en el camino que siempre debimos tener, que es el del trabajo, producción, esfuerzo, sacrificio, mercado interno y exportación.
Esto es lo que hacemos en el Gobierno nacional desde 2003. Llegó la hora de la economía real, que tenga al hombre y a la mujer en el centro.

Dejá tu comentario