Cristina en Olivos pedirá más inversiones a empresarios

Edición Impresa

Mañana en Olivos el Gobierno intentará retomar el hoy deteriorado diálogo con el sector empresario. La intención de organizar este ágape con Cristina de Kichner sentada a la cabecera de una mesa que albergará a una treintena de huéspedes es crear el marco para que les reclame más inversiones a los empresarios.

Aún resuenan los ecos de los dichos de Arturo Valenzuela, el enviado del Departamento de Estado, haciéndose cargo de las quejas de los ejecutivos de empresas estadounidenses por la inseguridad jurídica que dificulta cualquier proyecto de inversión en el país.

Lo llamativo es que, a pesar de lo que se busca, el convite deja afuera a varias figuras clave del empresariado local, nombres que en casi todos los casos coinciden con el apoyo dado a la Mesa de Enlace en el último acto que organizaron las entidades del campo en El Rosedal.

Espadas

Dos de las principales espadas del empresariado, Carlos Pedro Blaquier (Ledesma) y Paolo Rocca (Techint) se autoexcluyeron de la comida nocturna: el hombre de la azucarera lo hizo sin dar razones; el siderúrgico por estar en Italia. Sin embargo, ambos delegarán su representación en sus respectivos «alter egos»: Federico Nicholson y Luis Betnaza.

Por ahora, y hasta nuevo aviso, quedaron afuera de la invitación motorizada por Jorge Brito (Banco Macro) y vehiculizada por el ministro de Planificación Julio de Vido nombres clave del sector, como Héctor Méndez (presidente de la UIA), Cristiano Rattazzi (Fiat) y Roberto Urquía (Aceitera General Deheza). A Méndez le explicaron que la convocatoria apunta a hombres de empresa, y no a dirigentes de entidades; esto se contradice con algunos de los nombres que sí están en la lista para el martes. Cabe apuntar en el mismo sentido que Rattazzi y Urquía no sólo son ejecutivos de sus respectivos grupos sino accionistas.

En realidad a Méndez estarían pasándole la factura por haber ordenado a la UIA que enviara una delegación oficial al acto del campo; el encargado de ponerla en práctica (Méndez estaba en Israel) fue Miguel Acevedo, viceprimero de la central fabril y hombre de Aceitera General Deheza. Lo de Rattazzi, en cambio, no se explica del todo: si bien sus posturas suelen ser de una franqueza total, el hombre de la automotriz acompañó a Méndez en su gira por el estado judío, que coincidió en la fecha con la demostración de la Mesa de Enlace.

Quienes sí confirmaron su asistencia son Luis Pagani (Arcor), Sebastián Eskenazi (YPF), Aldo Roggio (Grupo Roggio), José Ignacio de Mendiguren (secretario de la UIA), Alfredo Coto (Supermercados Coto), Carlos Enrique Wagner (Cámara Argentina de la Construcción), Claudio Cirigliano (Grupo Plaza), Carlos Miguens (SADESA), Federico Braun (Supermercados La Anónima), Juan Carlos Lascurain (ADIMRA, metalúrgicos) y Guillermo Moretti (UIA de Santa Fe).

Consejos

Uno de los invitados le dijo a este diario que «si bien estoy en contra de muchas de las cosas que están haciendo, me parece que éste es un momento para estar cerca de ellos (en relación al matrimonio Kirchner) y tratar de aconsejarlos para que retomen el buen sen-dero».

Otro de los convocados se esperanza en el hecho de que Néstor Kirchner no estaría en la cena, con lo que -especuló- la charla podría transitar por carriles más cordiales y racionales, que serían más complicados de recorrer si el ahora diputado nacional compartiera el encuentro.

La iniciativa de este acercamiento había surgido hacia fines de octubre en una reunión entre varios de los convocados y De Vido.

La movida pareció morir antes de nacer, pero las urgencias del Gobierno (presupuestarias, recaudatorias, sociales, políticas) hicieron que la gestión de Brito tuviera éxito y la Presidente aceptó retomar el diálogo. Desde ya, el campo seguirá por ahora sin atravesar los portones de la calle Villate que cierran el ingreso a la Residencia Presidencial.

Dejá tu comentario