24 de febrero 2011 - 00:00

Cristina testea “arrastre” hacia abajo en el interior

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Rápido, pero sin lograr esquivar un raid de incidentes entre militantes K y seguidores del gobernador local, el cobista Eduardo Brizuela del Moral, Cristina de Kirchner pasó ayer por Catamarca, distrito que abrirá el 13 de marzo el calendario electoral de 2011.

A pesar que, a priori cuidó las formas y respetó el protocolo al compartir un acto con el mandatario, también se mostró con Lucía Corpacci, la apuesta K para las elecciones, y no se privó de filtrar, en su discurso, un mensaje de campaña al pedir respaldo.

«Les pido que me ayuden, que me sigan acompañando», dijo Cristina en lo que sólo permite una traducción: que en Catamarca se acompañe a los postulantes del oficialismo que desafiarán, en menos de 20 días, a Brizuela que busca su reelección por el Frente Cívico.

En Catamarca, la Presidente testeará la rigurosidad de la teoría que alientan en la Casa Rosada respecto de que los indicadores de buena imagen pueden derramarse sobre los candidatos locales y generar, por esa vía, un «arrastre» hacia abajo.

Cristina intervino en persona en esa provincia norteña para bendecir a la senadora Corpacci -que fue en 2007, electa como vice de Brizuela, en el primer ensayo concertador que derivó en la fórmula compartida con Cobos- y a Dalmacio Mera como su segundo.

Su decisión de «bajar» a la provincia supone un intento por influir positivamente a favor de los candidatos K. Los datos que manejan en la Casa Rosada mencionan índices de respaldo superiores al 60% para Cristina en ese distrito.

Así y todo, las mediciones locales favorecen a Brizuela que busca su tercer mandato consecutivo.

La decisión de reunir en un mismo acto al gobernador y a su competidora derivó en un enfrentamiento entre seguidores de ambos candidatos. La Presidente, igual encabezó el acto y lo usó como plataforma para anuncios nacionales aunque, también intercaló referencias a la elección local.

El caso catamarqueño -en estos días, las encuestadoras oficiales medirán cómo impacto la presencia de Cristina en la intención de votos de los postulantes K- será determinante para orientar los próximos pasos de la Presidente que no tiene decidido aún, si viajar o no a Chubut, donde se elige gobernador el 20 de marzo.

Desde el sur, Mario Das Neves torea a la Presidente para que concurra a efectuar campaña junto a Carlos Eliceche para «hacerla sufrir» una derrota de impacto nacional alardea el gobernador que se prepara, en paralelo, para competir en la interna propia del Peronismo Federal (PF).

En Balcarce 50 se evalúan con cautela los movimientos. A pesar de que, dicen, los índices de apoyo a la Presidente también son altos en esa provincia sureña, se advierte que una eventual derrota -sobre todo si es amplia- podría tener un efecto negativo sobre la imagen de la Presidente.

«Cristina va a jugar en todos los distritos, pero sobre todo en aquellos donde están los que son más opositores», dijo anoche un funcionario que opera en las provincias. Así como fue a Catamarca, dijo, la Presidente viajará en los próximos días a Chubut.

Ayer, desde esa provincia se objetó una publicidad difundida en las tandas de Fútbol para Todos respecto de las inversiones nacionales en el distrito y se objetó que esos fondos son «mucho menores» a los que la provincia aportó al Tesoro nacional.

El caso Chubut es una incógnita. No lo es, en cambio, Salta donde se proyecta una victoria sin sorpresas de Juan Manuel Urtubey quien tiene agendada una visita de la Presidente para inaugurar un barrio de viviendas que llevará el nombre de Néstor Kirchner.

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