7 de diciembre 2012 - 00:58

Cristina vivirá el 7D desde Brasilia apoyando a Venezuela en el Mercosur

Débora Giorgi y Héctor Timerman apoyaron ayer en nombre de la Argentina el cronograma final de ingreso de Venezuela al Arancel Externo Común del Mercosur. Hoy Giorgi hablará ante empresarios de la región y Timerman estará con Cristina de Kirchner en las sesiones de presidentes.
Débora Giorgi y Héctor Timerman apoyaron ayer en nombre de la Argentina el cronograma final de ingreso de Venezuela al Arancel Externo Común del Mercosur. Hoy Giorgi hablará ante empresarios de la región y Timerman estará con Cristina de Kirchner en las sesiones de presidentes.
Cristina de Kirchner vivirá uno de los días más importantes de su Gobierno, el 7D, en el exterior. La Presidente participará hoy de una nueva cumbre del Mercosur. Así, rodeada de sus pares de la región (salvo Hugo Chávez) y con Dilma Rousseff como anfitriona, estará buscando un apoyo en la pelea contra los fondos buitre de parte de los estados del bloque y bendiciendo la llegada de Venezuela como socio pleno; y recibiendo comunicación on line desde Buenos Aires sobre la marcha del día y los movimientos judiciales (ver nota aparte).

Según fuentes oficiales, en ningún momento hubo dudas de la participación de la jefa de Estado argentina en la cumbre. En parte era una promesa que Cristina de Kirchner le hizo la semana pasada a Rousseff cuando ésta participó de la reunión de la UIA. En parte, también se definió como estratégico que la Presidenta esté en el exterior siendo parte de una reunión importante e impostergable, la de hoy lo es, como para descomprimir presiones desde lo máximo del poder. Lo único que quedó claro es que la comunicación con Buenos Aires será más que fluida en toda la jornada.

Rousseff eligió Brasilia, la capital brasileña, para esta cumbre. Las circunstancias hicieron que haya sido una elección adecuada: habrá un homenaje a Oscar Niemeyer, el arquitecto de 104 años que el miércoles falleció en esta ciudad que él mismo diseñó.

Cristina de Kirchner tendrá su búnker en el Meliá Brasilia, y temprano participará de su primera reunión con sus presidentes amigos. Será temprano en el Planalto, sede del Ejecutivo brasileño, con la anfitriona Rousseff, el uruguayo Pepe Mujica, el ecuatoriano Rafael Correa, el boliviano Evo Morales y el vicepresidente venezolano Nicolás Maduro. Este último representará a Hugo Chávez, ausente por problemas de salud. Nuevamente quedará fuera de una cumbre Paraguay, suspendido como socio desde la salida del poder de Fernando Lugo en junio pasado y hoy con Federico Franco como presidente.

Ayer, los cancilleres del bloque acordaron que Venezuela tendrá hasta el 5 de abril para adecuarse a parte de los aranceles y normas del bloque, lo que de cumplirse implicaría que para la próxima cumbre de Uruguay, podría comenzar a trabajar ya como socio pleno y efectivo, comercialmente hablando. También debatieron el ingreso pleno de Bolivia y Ecuador, pero con esquemas tributarios diferenciados.

Debut

Venezuela debuta en esta cumbre como socio pleno del Mercosur, luego de la primera ampliación del bloque desde su creación en 1991, e inicia un proceso de adecuación a normas y reglas comerciales para el que tiene un plazo de cuatro años, pero que sus socios tratan de acelerar. El Gobierno de Chávez aceptó adoptar el arancel externo común del Mercosur para un tercio de su comercio exterior; mientras que el resto de la economía se irá completando en un proceso de no más de cinco años.

Según dijo ayer el canciller brasileño Antonio Patriota, «esta reunión celebra la plena incorporación de Venezuela y estamos buscando la forma más adecuada y también en la medida de lo posible rápida y acelerada para su plena incorporación».

Venezuela fue incorporada al Mercosur en julio por decisión de tres de los presidentes del grupo (Brasil, Argentina y Uruguay), y su entrada comenzó a regir en agosto. Paraguay, cuyo Senado se oponía al ingreso de Caracas, no participó de la decisión ni es parte de esta cumbre porque está suspendido del bloque desde la destitución de Fernando Lugo de la presidencia en junio. Con la adhesión de Venezuela, el Mercosur se convierte en una potencia energética y agropecuaria que suma un PIB de 3,3 billones de dólares y 275 millones de personas.

Ecuador y Bolivia suman un PIB de 100.000 millones de dólares, y su adhesión llevaría al bloque a casi 300 millones de personas. La Argentina estuvo ayer representada en la primera jornada de la cumbre por el canciller Héctor Timerman y la ministra de Producción, Débora Giorgi.

Cristina de Kirchner buscará, además, que en la declaración final de la cumbre que se leerá esta tarde, haya un apoyo de los estados firmantes para en la causa contra los fondos buitre. Lo que quiere la Argentina es que los estados hagan una declaración que pueda ser presentada ante la Cámara de Nueva York donde el 27 de febrero debe conocerse un fallo sobre el reconocimiento o no de la deuda con estos fondos, para mostrar apoyo regional y preocupación de otras economías por las consecuencias que una decisión adversa puede tener a nivel mundial. Además, la Argentina buscará que el Mercosur también apoye la liberación de la fragata Libertad del puerto de Tema en Accra. En este capítulo Brasil es fundamental. La Argentina viene utilizando la embajada del país vecino como centro de operaciones diplomáticos y judiciales en Ghana, luego que Rousseff diera la orden de darles total apoyo a los funcionarios argentinos presentes en el país africano para tratar el tema.

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