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Culminó campaña maicera con pérdida del 40%

A comparación del ciclo precedente los números de producción son marcadamente inferiores, ya que entonces se alcanzaron las 21 millones de toneladas (-8,5 millones de toneladas versus 2007/2008), siendo el promedio de rendimiento 9,7 quintales por hectárea, informó el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa. Las razones de tal disminución en el volumen obedecen principalmente a la reducción en superficie del 23% en relación con el ciclo anterior, el severo déficit hídrico que padeció el cultivo en la mayoría de las zonas productivas del país, el elevado costo de los insumos (principalmente fertilizantes fosforados y nitrogenados), y por último la coyuntura que rodeó al cereal durante el conflicto sectorial, explicó la entidad porteña.
Sólo pequeñas localidades tuvieron rindes dentro de lo esperado: el departamento Gral. López y el margen oeste limitante con Córdoba de los departamentos de Irondo, Caseros, Belgrano y San Martín dentro de Santa Fe, también gran parte de los departamentos Marcos Juárez y Unión.
El Noroeste fue la otra excepción que gracias a mejores condiciones climáticas pudo mantener la performance lograda el año precedente. El resto de las zonas productivas tuvo recortes en el potencial de rendimiento de forma variable entre el 30% y el 50%, debido a la falta de humedad en el perfil.
«En cuanto a la pérdida de superficie y hectáreas que quedaron ociosas, se triplicaron pasando de 120 mil a 340 mil para el ciclo presente, dando cuenta de la gravedad de la situación», afirmó la Bolsa.
El volumen recolectado esta campaña fue un 40,5% menor que en la precedente. «El menor uso de tecnología y la ausencia de precipitaciones fueron del mismo modo causales de la baja ulterior del rendimiento potencial, ya que las dosis de fertilizantes fueron ajustadas, y siendo el maíz un cultivo insumo dependiente, la respuesta que tuvo fue sensiblemente menor», dijo la entidad.
Por otra parte, las precipitaciones de los últimos días en Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba mejorarán la condición del trigo, pero no alcanzarán a modificar la superficie proyectada tentativamente en 2,75 millones de hectáreas.
«Si bien podrían darse algunas siembras en las zonas núcleo Norte y Sur (sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires), las precipitaciones no alcanzaron en la debida magnitud a los sufridos suelos de La Pampa y del sudoeste bonaerense, con muy demoradas coberturas. En esta última región podrían realizarse algunos avances en las coberturas sobre áreas que recibieron un aporte de humedad mayor (Adolfo Alsina, Puán y Saavedra), pero eran necesarios superiores 30-40 milímetros para sostener una mayor actividad y registros mayores aún para alcanzar el área intencionada», explicó el PAS.
Difícilmente tampoco se muevan significativamente los fuertes recortes superficiales estimados en Córdoba y en el oeste de Buenos Aires ya casi pasada la siembra. Las precipitaciones fueron escasas en el centro y sur de la provincia mediterránea.
Hasta ayer se implantaron 2,2 millones hectáreas, cuando a similar fecha del año anterior se habían cubierto 3,93 millones de hectáreas. Mayor es la diferencia al comparar el nivel de siembra actual con igual período, pero de dos campañas atrás (4,78 millones de hectáreas).
El progreso intersemanal agregó unas 240 mil hectáreas devenidas mayoritariamente del sudeste de Buenos Aires y en menor magnitud del sudoeste bonaerense.


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