4 de abril 2012 - 00:00

Culpemos a la Fed que queda “rebien”

Culpemos a la Fed que queda “rebien”
Si hay algo que hace el mercado todos los días es sorprendernos. Ayer, por ejemplo, vimos cómo el Dow descendía un 0,53% en apenas quince minutos, los quince minutos que siguieron a la difusión de las minutas de la reunión que celebró el Comité Abierto de la Reserva Federal el mes pasado. El argumento más escuchado fue que los gobernantes de la política monetaria norteamericana se mostraron en el informe mucho menos predispuestos a implementar un nuevo plan de expansión monetaria. Si la historia se acabara aquí, el argumento contendría cierta lógica para explicar la falta de entusiasmo alcista, pero no es así. Por un lado tenemos que la decisión de los banqueros se asienta en que ven a la economía norteamericana recuperándose lo suficiente como para no necesitar en lo inmediato medidas adicionales. Esto es una buena noticia como sea que se mire, ya que implica más trabajo, más consumo y empresas que ganan más dinero. Pero si esto no bastase, Bernanke y sus adláteres hace días que vienen deslizado su renuencia a seguir inflando la economía (por ejemplo, ver comentario del lunes), mas allá de que aun de querer hacerlo podrían enfrentar serias dificultades. Aunque no sea más que un sofisma, queda bien poner en los titulares que la culpa del retroceso que tuvo ayer Wal Street fue de la Fed (es una forma del argumento ad verecundiam, por la cual el mero hecho de vincularle una autoridad le da validez a lo expresado). El problema es que antes de difundirse las minutas, el Dow había alcanzado a retroceder un 0,49% y no debemos olvidar que tan sólo 24 horas antes el mercado bursátil había anotado los máximos desde 2008/2007 (dependiendo del indicador).

Existe cierta sensación de que la suba de las acciones ha sido mayor de lo que cualquiera esperaba, la contracara es que muchos -tal vez demasiados- esperan un ajuste que no se da.

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