- ámbito
- Edición Impresa
Cumbre en BCRA por salideras
Uno de los puntos principales será la apertura de cajas de ahorro gratuitas con tarjetas de débito. No habrá obligación de adherir con un servicio para el pago por débito automático. «Es contradictorio con promover el acceso de gente de menos recursos al sistema, porque muchos sencillamente no tienen nada a su nombre».
El Central y las cámaras también avanzarán sobre un esquema mucho más sencillo para las transferencias. Se promoverá que el traspaso de dinero entre cuentas de un banco a otro (obviamente de distintos titulares) se efectúe en forma totalmente gratuita, siempre que se realice a través de cajero automático o internet (home banking).
Y para operaciones por montos más elevados el máximo que podrán cobrar las entidades sería de $ 200. El público podrá efectuar las transferencias a través del sistema MEP (Medio Electrónico de Pagos), que hoy está disponible exclusivamente para los bancos y el BCRA.
También se avanzará en una tarea de divulgación al público sobre los medios disponibles para mover dinero sin utilizar efectivo. Se reflotarán algunos instrumentos que hoy prácticamente no se utilizan, como la figura del cheque cancelatorio. Este fue creado en 2000 y produce los efectos del pago desde el momento de su entrega al acreedor, a quien se le transmite por endoso nominativo. A diferencia de los cheques comunes, la ley dispone que el endoso debe ser certificado por escribano, autoridad judicial o autoridad bancaria. El banco simplemente separa los fondos que establezca el emisor del cheque en el instrumento, por lo que el que lo recibe tiene certeza de cobro.
Todas estas facilidades para el uso de los canales bancarios chocan con un escollo por el momento insalvable: el impuesto al cheque, que grava en el 1,2% las operaciones de débito y crédito que se produzcan en la cuenta. No hay planes en el Gobierno de reducirlo, eliminarlo o reemplazarlo.
Lineamientos
Técnicos de ADEBA (la cámara que agrupa a los bancos de capital privado nacional) presentaron ayer ante ejecutivos de la Cámara Argentina de Comercio, la Asociación Empresaria Argentina y la Cámara Argentina de la Construcción, entre otros, los principales lineamientos para incrementar el uso de bancos en la Argentina.
Y se puso el énfasis sobre todo en la experiencia española de domiciliación, cuyo eje central fue impulsar el uso de cuentas bancarias en la población y promover el uso del débito automático para el pago de servicios desde las mismas. El resultado fue un espectacular incremento en el nivel de depósitos en relación con el PBI, que ya supera largamente el 100%.

