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Cumbre de jueces para mandar señal
Luis María Cabral, Carmen Argibay
La cumbre reunirá a los jueces encargados de los procesos orales y será el primer encuentro fuerte de la segunda etapa del año en la Asociación de Magistrados que conduce el camarista Luis María Cabral, hombre fuerte de la lista Bordó y de estilo crítico para con el oficialismo.
Sin embargo, el armado del cronograma corrió por cuenta de la jueza de los tribunales federales en lo Penal Económico Karina Perilli, referente de la lista Celeste (rival de los Bordó en el gremio) y a cargo de la comisión que reúne a estos jueces de cámara. El encuentro de Neuquén reunirá a ambos grupos en buenos términos, una sintonía que se cultivó con el rechazo compartido a la reforma judicial votada en el Congreso y, a nivel más institucional, un rechazo a las iniciativas de la corriente Justicia Legítima que lidera la procuradora general Alejandra Gils Carbó y que no participa de los debates en la Asociación.
Tanto Cabral como Perilli serán oradores en un acto de apertura para el cual ya están confirmados tanto el gobernador Jorge Sapag como Alak, quien vuelve a participar en cumbres de jueces en un gesto de acercamiento y al mismo tiempo de diferenciación del secretario de Justicia Julián Álvarez, quien suele acuñar la frase de "con jueces yo no hablo".
El ministro de Justicia había cancelado su participación en la apertura del año judicial a cargo de Ricardo Lorenzetti y, previamente, en diciembre no había recibido invitación a la cena anual del gremio de jueces, aunque, siempre se encargó de aclarar, eso se debió a una cuestión de coyuntura (había quedado muy cerca el fallido 7D cuando el kirchnerismo anticipaba una victoria contra el monopolio Clarín) ya que siempre mantuvo buen trato con Cabral.
Se descuenta que el mensaje más esperado será el de Argibay, no sólo por su conocimiento técnico en lo referido a juicio por jurados, sistema presente en la Constitución pero sólo implementado en algunas geografías provinciales (por estos días avanza en Buenos Aires), sino también por el momento político que actualmente vive la Corte Suprema en su relación con el Gobierno.
Habrá asuntos más internos. Para estos jueces sería importante contar con un espacio de interlocución directo con la Corte Suprema, algo similar a lo que sucede con los miembros de la cámaras federales que tienen su propia entidad y que mantienen encuentros mensuales con Lorenzetti en el cuarto piso de la calle Talcahuano.


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