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Cupones Bursátiles
Vale la pena volver sobre este personaje, que en plena época moderna consiguió estafar a todo calibre de inversores -entre ellos, grandes bancos- aplicando una de las estratagemas más viejas de los mercados. Utilizada tantas veces, en todos los países y economías, pero que siempre es eficaz y les luce como nueva a los que han olvidado las lecciones de la historia. El caso del banco español que envió una avanzada, como una patrulla que tenía el deber de informar cómo estaban las cosas con el dinero puesto con Madoff: y que se encontró con una respuesta tan pueril, como inexplicable fue que la misma surtiera efecto al ir con ella a la entidad que los había enviado.
Lejos de sentirse acorralado, dicen que frente a las indagatorias de los «inquisidores» de España, Bernard simplemente les decía: «Mi secreto es como el de la Coca-Cola, no se lo puedo contar a nadie...». Si esto fue realmente así y los que iban a investigar qué sucedía con la inversión se contentaron, hay que decir que el pícaro Bernard Madoff puede ingresar a la galería de los grandes estafadores de la historia financiera. Y lo que lo convierte en un grande es, justamente, no estar preparado con grandes informes, ni querer convencer con números mágicos sino, con una salida espectacular que cerraba la puerta a toda explicación
solicitada. Un verdadero granuja, pero: «de guante blanco».
Y así da gusto.


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