11 de junio 2009 - 00:00

Cupones Bursátiles

Qué más se puede hacer que refrendar viejos -y sabios- consejos, que puedan ayudar a ver entre tanta neblina. Y hoy queremos recordarle al lector aquello de: «Ten la memoria para saber de dónde vienes. La premonición, para saber adónde vas. Y la percepción, para no ir demasiado lejos...». La primera parte es simple, mirando hacia atrás y viendo que un índice que está dando vueltas en torno de los «1.650» puntos, era el mismo que no llegaba a los «995» puntos en noviembre de 2008. Hay una diferencia, enorme en lo particular bursátil. Y todavía más notable si se lo coteja con condiciones del contexto que hayan podido modificarse, respecto de lo que se hallaba en aquel entonces. Sí puede hallarse un cambio, en lo que se refiere a haberse morigerado el discurso sobre la crisis -global- cambiando a lo que hoy se dispersa como en cierto amesetamiento. Que bien podría ser, en el peor de los casos, una tregua entre dos estados críticos. Ese intermedio que deja ver una detención momentánea, que luego se transforma en recaída y con iguales -o nuevos- causales. Sería fatídico. La segunda condición, sobre «la premonición», se hace bastante dificultosa y cuando en nuestro ambiente interno debiera estar referida a: después del 28... La tercera recomendación, «la percepción», para no ir demasiado lejos. En este caso, nos parece que el percibir es una virtud natural. Llámele el «sexto sentido», también lo que solemos denominar como la sintonía fina.

No todos la tienen. El problema, es que la mayoría cree que la posee. El camino más sencillo sería arrimarse a algún personaje que ha probado tener tal percepción, obrando en consecuencia. Pero, lo que es de rigor en todo esto, pasa por la necesidad de no ir demasiado lejos. Estamos metidos en un mundo que parece querer reinventarse, en sus términos y marcos. Y que, de pronto, otorga una sensación distinta: que todo se encamina a reflotar un sistema herido, eludiendo tratar de reformarlo. La utilización de «armas de destrucción masiva», como Warren Buffett ha denominado a todos los instrumentos derivados del mercado, no está claro que hayan sido desmantelados. Quizás, guardados celosamente y para que vuelvan a entrar en acción cuando las variables de las economías aparezcan con mejor semblante. Y que todo vaya de nuevo.

La votación reciente en Europa, no es tema menor ni mucho menos. Y justamente cuando la región queda en las antípodas, con lo que por aquí está de moda. Para meditarlo.

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