24 de marzo 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

En la -como siempre- muy buena nota, acerca del desarrollo del NYSE, en la rueda del lunes donde el Dow subió un 1,5 por ciento, nuestro colega y vecino de página terminaba invitando al lector a preguntarse: ¿qué noticia había sido buena, para respaldar la suba?

Tras hacer referencia a lo conocido en tal día, concluía en que se había vuelto a la suba por el simple deseo de subir. Los comentarios llegados del exterior proseguían con sus versos ya gastados y procurando adjudicar una ola de optimismo en Wall Street por situaciones de Japón y Libia que estaban mejorando.

Pero llegó al rueda del martes y se dio el caso singular de resultar una jornada donde lo único, en el contexto mundial, seguían siendo las novedades enumeradas sobre el desarrollo del lunes. Y resultó una casi jocosa rueda donde los del «pedaleo mediático», se encontraron sin duda para ofrecer como sustento.

Al mismo tiempo, se vio cómo se desinflaban los previos índices jubilosos y -entre todos- armaron un fiasco bursátil, de carácter global.

Pero, lo más curioso fue -justamente- ver en qué manera se formó un amplio cráter, donde los mercados sin novedades, grandes o pequeñas, agotaron el combustible de las argumentaciones que maquillan el único y real motivo: jugar a la Bolsa y hasta llegar a colocar a los índices en un mundo distinto al que se vive en la realidad del contexto (que tendrían que reflejar).

Normalidad

Para la liviana opinión de los que se dicen analistas, Japón es que como que ha pasado a ser una normalidad. Lograron dejarlo fuera del primer plano, volviendo sobre Libia y el ataque de las fuerzas de la OTAN. O pasando como novedad de gran importancia global, que se produzca una fusión empresaria. O bien, que arriben un par de balances «mejor de lo esperado»...

Todo parece poseer el mismo calibre, tanto la equivalencia de la economía de un país sufriendo construcción, con datos de poca monta sobre el estado contable de alguna compañía.

El tema solamente pasa por sacar adelante cada rueda, de modo independiente, pensando en la superficie y no en el fondo de la tendencia. Subir un lunes, el martes veremos, el miércoles salir con algo nuevo. Úselo, tírelo, vuelva...

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