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Cupones bursátiles
Ahora, y no vale reseñar lo anterior oportunamente comentando, nos llama nuevamente a tener que atender a nuestra Comisión Nacional de Valores. Su titular apareció diciendo que el organismo está trabajando sobre una «revi-sión integral» de lo que denominan «código de gobierno societario» (?). ¿A qué se refieren con eso?
Sospechamos que a los estatutos de las sociedades. O bien será referido a las normativas que la CNV implementa como marco para las compañías cotizantes. Ciertamente, y llevamos más de cuarenta años en el ambiente bursátil, esa palabra «código» seguido de «gobierno societario» nos resulta totalmente inédita. Pero no es problema de semántica, el fondo de la cuestión es que sería dirigida a lograr «mayores exigencias en la transparencia y la información de las empresas».
He ahí la figura del disparate, cuando si hay un motivo de orgullo -y no quedan muchos- del sistema de Bolsa es resultar de los mejores y más detallados del mundo en punto a información. Según recogieron las notas periodísticas, el titular de la CNV habló de «verdadera transparencia», de que las sociedades «contestan con ambigüedades», que debe haber un «verdadero cumplimiento de las leyes» y que «hay un regulador que marca la cancha».
Colocarles más controles, más incordios, a empresas cotizantes que es un milagro que sigan cotizando -por tan poco mercado y tanta burocracia y gastos- mientras las compañías de «capital cerrado», las que no cotizan, se matan de la risa es clavarle otra banderilla más al cuerpo de un sistema de oferta pública que es totalmente, desaprensivamente, desatendido en proporcionarle incentivos para reanimarlo. Según se publicó, también afirmó el funcionario que las «respuestas ambiguas, o genera-les, no servían al público inversor».
No ingresamos -aunque nos tentamos- en emparentar esto con una seria porfía que se mantiene con una compañía cotizante. Pero si hay una cosa negra, con dos patas, dos orejas, y que dice «miau», intuimos que es un gato. Y por tal «gato» puede que haya que atormentar a todos los demás.


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