2 de febrero 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Enero culminó con difusión de sondeos en Estados Unidos, demostrando una merma en la «confianza del consumidor». Con titulares que hablaron de una España ya al borde de la recesión. Mientras se conseguía «acordar» una política europea, basada en ajustes y equilibrios fiscales (que muchos firman y casi nadie cumple). Francia que el lunes daba la nota, saliendo a la descubierta a gravar la transacción financiera, subiendo el IVA y las horas de trabajo. En síntesis, un escenario que no contiene nada de halagüeño y con cualquier tipo de solución, que vendrá con el pasar del tiempo (si no se cae en otro agujero). Ante esto, lo hecho por los mercados de riesgo -las Bolsas- adquiere un tinte que sin llegar a la «hazaña», al menos puede ser considerado muy elogiable. A la cabeza quedó nuestro Merval, dándose el placer de ver sus ramas hasta un 13% final (supo estar en más del 17%), cuando en 2011 solamente se enterraban sus raíces hasta un 30% de pérdidas. Todo lo descripto constituye el choque térmico, entre lo frío que emana de las economías y lo bien cálido que se movieron los registros de Bolsa. El caso es que ya estamos en febrero, todo empieza de nuevo y el final de enero dejó una imagen sumamente desgastada. En especial aquí, que culminó con $ 28 millones de negocios: la tercera parte de la primera -descomunal- inicial rueda del año. Recorriendo la estadística de enero, vemos el inicio semanal con $ 329 millones efectivos en acciones (con sólo cuatro ruedas, remarcable). La segunda etapa bajó a los $ 242 millones, para ir más abajo en la tercera, que no reunió más de $ 168 millones. En este caso, produciendo un nuevo ascenso en precios -sin respaldo- de más del 4% semanal. Y tal inconsistencia se pagó en la cuarta etapa, donde el volumen levantó hasta los $ 213 millones, pero generando un 1,3% de descenso en cotizaciones del Merval. Saldo del 13% en el indicador principal de líderes, que se elevó al 14% contando sólo las de «sede local». Y bajó a un 9,6% al consumidor el «Índice General Bolsa de Comercio». Razón principal lo de la semana de apertura, porque el Merval subió un 12,5%, el «M.ar» lo llevó a un casi 14% y el de la Bolsa se quedó sólo con un 7,4%. Ergo, penetración profunda en las de gran mercado -las líquidas- y sin producir el saludable «derrame» sobre el resto de las plazas menores. Que resume un tremendo empuje inicial, pero focalizado hacia unas pocas. Lo que resta méritos para considerarlo como un cambio de tónica de fondo, el ansiado. Febrero aguarda y el contexto es muy peligroso, salvo que el «espejo» pueda falsear la imagen...

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