8 de mayo 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

En ruedas recientes, en especial el viernes, la acción de YPF se marcó con fuertes rebotes de precios (y en tal última fecha de la semana nada menos que un 10%).

Si se quisiera continuar, como se ha visto en ciertos medios, calculando cuál ha sido el «saldo» sobre las tenencias de la petrolera, se podría arribar al otro extremo de un mismo absurdo. Decir, por caso, que alguien «ganó» equis pesos con su posición. Salvo los que arriesgaron a comprar en su peor momento y el viernes ya la han vendido, podrán estar contando la verdadera utilidad, realizada, con los pesos arriba de la mesa...

Y fue la del viernes, más allá de YPF, una rueda de contornos extraños. Porque cuando en el mundo los índices caían de rodillas en las Bolsas, el Merval se dio el gusto de caminar arriba del agua, con un repunte de caso el 1%. Nada para imaginar un verdadero cambio de dirección, porque disecando las variables se vería que el volumen siguió estando bien bajo (reforzado por una YPF que reportó fuerte suma). Y que el mejor nivel en algunos títulos líderes produjo el pequeño salto.

El problema es que generar un repunte sostenido en nuestro medio será como el viaje del salmón cuando remonta el río contra corriente para desovar. Que el Merval acuda a «desovar» beneficios en un panorama del exterior que está de frío a depresivo implica un esfuerzo, para el que nuestro anémico mercado no está preparado. Y aunque se quisiera arrimar leña de volumen comprador al fuego, el riesgo implícito es que se vengan a tomar utilidades desde el exterior.

Todo el horizonte económico mundial, con efectos sobre los mercados de riesgo, se evidencia con complicaciones que no deja a ninguna zona sin afectar. Lo que posee Buenos Aires, como supuesta condición extra, es ser junto con Madrid los índices negativos de 2012. Pero frente a ello también hay que contemplar las propias inclemencias domésticas que afectan a cada uno de ellos. Por más que se enarbolen otros argumentos, desde lo político y económico, está claro que la zona turbulenta en torno a YPF (para pasar a hablar, también, de las de «energía»), no traen consigo seducción por nuestro mercado. La Bolsa no estaba en buen momento, antes de YPF y lo demás, pero estos casos actúan como un corrosivo, antes que un estimulante positivo. El Merval está en un desfiladero muy estrecho (y hay «indios», por todos lados).

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