22 de mayo 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

La marca de 2.121 se alcanzó en el índice Merval, en el cierre del pasado jueves. Buscando un pariente directo de igual nivel, el camino es muy largo en la «máquina del tiempo» bursátil -la estadística- y hay que aterrizar entre octubre -con 2.115- y noviembre, donde se anotó 2.147 puntos... del ejercicio 2009. En todo 2010 un solo mes estuvo debajo de los 2.200 y resultó el de junio, con 2.185 unidades. Ya en 2011 se vivieron máximos iniciales -enero llegado a 3.593 puntos-, pero cerrando en franca pendiente y que lo depositó -en diciembre- en solamente 2.462 puntos. La gran diferencia con aquel lejano pariente directo es que en 2009 se culminó con una suba Merval del 115% -nominal- y que la misma zona que la de ahora era en franca marcha ascendente.

Sabemos del corto trayecto de 2012, pero con solamente enero aportando mejoras importantes -13,2%- (por incidencia única y directa de la primera semana del año). De allí en adelante, salvo pequeña suba simbólica en marzo -del 1,35%-, la ruta del Merval estuvo plagada de espinas. Hasta arribar a estas ruedas recientes, donde no se detuvieron las pérdidas de cotización a pesar de la fuerte contracción de negocios propiciada desde el bando de la oferta, que para no tener que jugar contra su propio dinero (en cada venta que no hallaba contrapartida razonable) apeló a la extrema defensa. Acortando el terreno de juego, llevando todo hacia un embudo, evitando lanzar más posiciones que -con casi seguridad- podían haber generado en los precios heridas mucho mayores.

Misterio

¿Dónde se halla el piso? No está a la vista. ¿Cuál será el nivel reclamado por la demanda para forjar posiciones de «acumulación»? Un misterio. En cada mes de los últimos con bajas importantes volvían a repicar en los medios campanas hablando de lo «barato» -supuestos especialistas-, pero nadie se tentó.

Por otro conducto, los cepos y vigilancias sobre el dólar deben haber perjudicado al volumen (los vehículos para utilizar acciones como «mulas», para sacar dólares al exterior, deben estar rigurosamente marcados de cerca). Tanto como para ver el viernes total de sólo $ 25 millones (en términos del billete «marginal», unos seis millones de dólares). Así, pobre y raído, el Merval solamente ruega por un «piso» que se encuentre (pronto).

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