- ámbito
- Edición Impresa
Cupones bursátiles
Casi para decir que se invirtieron los términos y, ahora, la llamada «inversión» es un segmento minoritario dentro del total del «juego». En todo caso, producto de la masacre vivida desde 2007 y los millones de participantes, de las filas de la «inversión» fallecidos en el frente.
Reacciones
Las caídas de volúmenes, en todo recinto -empezando por el propio NYSE- y el aspecto de gobernabilidad que se destila (por parte de ciertas grandes carteras concentradas, con grupo de «casas de inversión» y analistas, subordinados a ellas) consigue que lo que se deprime sin remedio en cierto lapso emerja de sus cenizas y se flamee con reacciones bien notorias. Nuestro propio mercado, tan pequeño y raído, es una «muestra gratis» con sus propios golpes de mercado de lo que impera en las Bolsas de hoy. Hay que solamente intuir qué saldrá de la galera de Mandrake en un período dado. Arriesgar a tomar los papeles en la pendiente, cerca de cuando «mágicamente» aparezcan ciertas noticias alineadas, que quieran demostrar cambios furibundos. Que los chinos, amenazados por la recesión, después resulten motor de todos por haber variado en... una semana su condición. Que Grecia resulte culpable de toda baja universal, pero que después siembre júbilo porque la irían a salvar y todo en una semana. Que Estados Unidos muestre no salir de la meseta, hasta que surge un dato -como venta de «casas usadas», del martes- que le varíe el semblante anterior. Lo peor no es para lo bursátil, por lo que hablamos respecto del «juego», sino como señal clara de un mundo económico que se bambolea sin sentido. Y que tanto difunde una esperanza como aterroriza sin miramientos. ¿En qué se puede creer? (Dígalo el lector...).


Dejá tu comentario