3 de mayo 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Cuando se menciona la suba del Merval, resulta un indicativo de conjunto y que -obviamente- no responde a los casos individuales de sus componentes, donde unos títulos crecen de distinto modo que otros. Y, además, los que llevan el mayor peso específico -en el ponderado- le otorgan el saldo de consulta, sobre el andar de nuestra Bolsa. Pero puede asumirse como buena guía lo que deja el Merval como tal, para dar sensación aproximada de la marcha en Buenos Aires. Entonces, lo que se tiene a la vista en una evolución de cuatro meses en el orden del 35%, para ese listado principal. Ya en fecha próxima para que se verifiquen los balances trimestrales -a marzo- llega el momento de cotejar precios de mercado, con rendimientos empresarios de donde surge el denominado "precio/utilidad", uno de los ratios más habituales para evaluar a las acciones. En este caso, se reúnen los primeros trimestres de las que cerraron "memoria" en diciembre, con aquellas que completen su trayecto en junio: y presentan sus primeros nueve meses. Salvo unas pocas, que poseen cierres de ejercicio atípicos -ni en junio, ni en diciembre- casi toda la comunidad accionaria se estará dando cita en primera quincena de mayo: para que sus números queden bajo el análisis. La pregunta es si lo que se muestre como rendimientos, se compadece con el 35% de mejora en cotizaciones. Llegados a tal punto, también puede decirse que tal comparación cae en la nada: cuando los ojos de muchos de los operadores se posan en cuál es la evolución del dólar "paralelo" y para actuar en consecuencia. Dejando de lado cualquier tipo de "fundamento" clásico y aliándose a una sola motivación, que es de tipo extrabursátil. Acaso la sugerencia -que no pretende ser consejo- es que aunque todo se sintetice a moverse por un solo estímulo, y tal actitud hizo ganar un 35% en cuatro meses, no está para nada mal elegir de la canasta de opciones diferentes aquellas que posean ciertas condiciones básicas, y clásicas, al momento de armar posiciones. Si en definitiva todo se mueve dentro de la misma corriente, buenas, regulares, y poco agraciadas (por no decir "malas"), no cuesta mucho tomar las que poseen mejores variables, como empresas y rubros.

La defensa idónea del capital invertido en Bolsa reclama que se preste la misma atención que cuando se adquieren otros activos. (Por si la época cambia sus matices.)

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