20 de junio 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Le vino de perillas esta pausa -hasta el lunes- a un mercado local que, más allá de estar bajando, por momentos recibe una paliza de órdenes de oferta, que desbordan por todas las plazas.

Lejanos han quedado livianos argumentos sobre activos que siempre eran "baratos", llegados a un punto donde la sensación es de que todo le sigue resultando "caro" a la selectiva y raleada demanda. "Ni antes éramos los mejores, ni ahora somos los peores" (diría algún futbolista devenido en operador bursátil).

Y son momentos donde en medio de la confusión, hay que retornar a las raíces para recordar que un índice mide los "precios", pero no el "valor" de las especies. Después, todo es cuestión de la mirada subjetiva, considerando si la etapa alcista exuberante era más aceptable que la actual, con el mercado en caída.

Sería bueno poder chequear, con los que mueven los pesos gruesos de las carteras, las razones que han disparado esta huida masiva de las posiciones. O si al salir alguno de los grandes jugadores, esto dejó un "boquete" por el que se fueron alineando los demás en el perfil imitativo de las fuerzas, tantas veces presente en ambas direcciones. Esto es: los que se pliegan a la caravana "porque todo sube", que suelen ser los mismos que salen "porque todo baja". El más primitivo de los impulsos, pero capaz de volcar las tendencias al formar un frente de los que responden al simple instinto (unas veces de codicias, otras de conservación y temor). También es para preguntarse hacia adónde recicla al constante flujo de ventas y dinero salido de las posiciones. Existe todo un cerco para que el inversor analice alternativas, lo que no descarta que buena parte de tal dinero esté a la vera del mercado esperando el momento oportuno para su reingreso (y con valores mucho más acomodados).

Tal vez lo que nos indique el andar de este casi medio ejercicio consumido es que ni un extremo ni el otro le corresponde al mercado argentino. Un promedio de ambos, otorgando una marcha más armoniosa y limando los excesos no encajaría mal para que el andar de la Bolsa esté más acorde con el contexto en que se vive.

Lo que provocó una explosión inusitada, en los meses de grandes utilidades, fue -sin duda- la erupción que se produjo, en el mercado del dólar "paralelo". Y a partir de esto vino el "bochinche" que convirtió a las acciones en dólares, y no lo son.

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