12 de agosto 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Cerró de manera eficiente el Merval otra de sus buenas trayectorias semanales, internándose más en el territorio de este agosto, al que parece desafiar. El Nikkei, que le sigue ganando en 2013 al indicador local, está perdiendo potencia y se estrechan las diferencias. Apenas unos cinco puntos separan ahora al indicador japonés del argentino, que acumula un 26,5% de ganancia extendida (el Nikkei está cerca del 31%). Agosto ha servido para ir descontando, en cada nueva rueda, ubicando al Merval con utilidad cercana a un 8%, en tanto el Nikkei se encuentra varado y con negativo cercano al 0,5 por ciento.

Se da la coincidencia -extraña, por demás- que delata a solamente tres índices, que están con cuenta adversa en estos días de agosto y resultan ser el mencionado Nikkei y el Dow Jones, agregándose el medidor de Londres, que baja el 1,4%. El mercado porteño ha realizado una brillante carrera preelectoral, a partir de hoy se enfrenta a otro tipo de escenario, y ya sin inquietudes provenientes del acto de votar. Será un momento para que se vaya contestando el interrogante, acerca de si aparece una "bisagra" en el medio o todo continúa por sus carriles previos. Varias veces hemos mencionado AGOSTO -en este caso, con mayúsculas- y lo bueno que ha irrigado sobre nuestra plaza accionaria. Llega el instante en el que ya la mención sobre este mes genera una clásica "picazón". Y lo mínimo que puede decirse, recordarle al lector, es que se esté con las defensas altas en los veinte días que faltan. Agosto nuestro equivale en el historial a los octubres de Wall Street. Es un mes traicionero, estadísticamente el enemigo más temible entre los períodos del año para lo que es la tendencia local. No demostrar temor absoluto -porque, en tal caso, es mejor bajarse-, pero sí mostrar respeto por el riesgo que encierra el pasar por este territorio. Con razón, se dirá que el pasado, lo estadístico, es solamente un pedazo de historia. Y que no debe creerse en "fantasmas", asociados a malos tragos que tuvieron que beberse. Pero nunca está de más tomar precauciones y cuidarse de entregar todo, al impulso alcista desmedido. Bienvenido sea que agosto derribe su propia leyenda, que el mercado reafirme lo que puede llevarlo a encabezar el "ranking", entre todos los competidores. La lucha es con un Nikkei que se ha ido frenando y, el tercero, viene a una prudencial distancia. Con prudencia, también se gana en Bolsa.

Dejá tu comentario