7 de febrero 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

La baja del miércoles en nuestro mercado, encendió una luz de advertencia ante los operadores. Porque, si bien resulta el único mercado global que retiene utilidades -a través de su muy buen trabajo de enero- eso mismo constituye su flanco expuesto, en una zona de turbulencias generales. Y donde pertenecer al grupo de países denominados "emergentes", es como andar con un cartucho explosivo bajo el brazo. Cortarse solo, a contramano del resto, es ingresar a un terreno peligroso y donde su resultado -por lo excepcional- puede llamar la atención de quienes procuran cubrir pérdidas de otros recintos, compensando con las de uno que todavía ande bien.

Pero, hay algo más... y al revisar lo estadístico -como lo hacemos para ver qué suele ocurrir, en un mes que se inicia- nos encontramos con un pasado de febrero, que mejor desear que pase pronto el actual...

Aunque en el historial extendido, desde 1990, el saldo entre los años con alzas y descensos no es muy desparejo -en favor de las bajas- aparece una secuencia funesta: desde 2006 hasta 2013. En ocho períodos consecutivos, solamente en uno -el 2008- terminó el mes en positivo, con un 7,7%. Previo a esto, dos febreros con signo negativo. Y a partir de 2009, se repitió la misma melodía: cuenta del Merval en rojo para el segundo mes del ejercicio.

Otro dato llamativo: las pérdidas siempre fueron de un 3% hacia arriba y con el pico mayor en el 2013, donde el mercado acusó casi un 12% de retroceso. Quedó allí atrapado, como una mancha en el trimestre, entre enero que había sido alcista del 21% y luego marzo, rozando el 11% de suba.

Febrero es un mes -si fuera una persona- con rasgos de caprichoso, apartándose de la tendencia y marcando su propio juego. Que también da para ensayar algunos supuestos, sobre los porqué de constituir un notorio primer bache, en el camino del ejercicio. Alguien podrá señalar que las bajas suceden, porque el mes de enero ha sido muy jugoso en aumentos. En sólo tres, de ocho, se puede sostener la apreciación (2006, 2012 y 2013 y donde se verificaron primeros pasos con fuertes alzas). En los cinco restantes, enero no fue la causa y -además- en cuatro años, también registró saldos negativos.

Febrero... es así, sin mayores causas que lo provoquen, en éste 2014 se vuelve a plantear el desafío entre los malos antecedentes y la esperanza de revertirlos. Como siempre le decimos, lo estadístico es sólo una visión del pasado, que no debe repetirse fatalmente.

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