15 de abril 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Puede decir el lector: ¿y quién es el columnista, para venir a opinar sobre modos de invertir y de operar?

Respuesta: no somos nadie.

Entonces, en procura de un "alguien" que posee la doble conjunción de ser un sabio en la teoría de mercado de riesgo. Y, a la vez, un campeón en llevarlo a la práctica (y ser la fortuna más grande del mundo, hecha en inversiones) convocamos a nuestro espacio al señor Warren Buffett (desde un libro, que resume su pensamiento y modelo de actuación). Y en uno de los que denomina "dogmas del mercado", nos dice: "El precio es establecido por la Bolsa. El valor es determinado por el analista, después de haber sopesado toda la información conocida del negocio, la dirección y los rasgos financieros de una empresa...". En éste punto nos detenemos, para decirle al lector que una sustancia muy parecida la inyectaban los maestros del "viejo recinto" de nuestra Bolsa. Y recordamos que Jorge Bagnardi (padre), gran agente bursátil, inculcaba la necesidad de poseer una idea formada acerca de quienes dirigían a las compañías, su política, su coherencia, su trato para el inversor, antes de tomar posiciones.

Seguimos con Buffett: "El precio y el valor, no son necesariamente iguales. Si la Bolsa fuera eficiente, los precios se ajustarían de modo instantáneo, a toda la información disponible. Sabemos que esto no sucede. Los precios se mueven por encima -y por debajo- de los valores de la empresa (por numerosos motivos). y no todos ellos son lógicos. Teóricamente, las actitudes de un inversor vienen determinadas por las diferencias entre precio y valor. Si el precio está por debajo del valor, un inversor racional comprará acciones de la empresa. Si es a la inversa, el inversor se abstendrá. Y a través del ciclo que va atravesando la acción, se seguirá calculando el valor de la empresa, en relación al precio de mercado. Y esto dictara las actitudes a seguir, en cada segmento".

El concepto es muy claro y la esencia es aquella que ya había quedado forjada, en una máxima antigua de mercado: "Todo necio, confunde valor y precio". Pero, determinar un valor a la acción es lo que divide las aguas. Lo que dice Buffett que emplea tiene que ver con un esquema muy antiguo, empleado por John Burr Williams (en un libro de 1938) donde el valor derivaba de: "los flujos de caja netos que se espera que se den durante su vida, descontados a un tipo de interés adecuado" (esquema similar al que se usa para valorar bonos). Mañana la seguimos...

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