Muhammad Yunus - 1a parte - Nació en Chittagong, Bangladesh el 28 de junio de 1940. Poco se conoce de su niñez en uno de los países mas pobres del mundo, pero lo que sí se sabe es, que como joven adulto emprendió su propia cruzada, para paliar de alguna medida esa pobreza que lo desvela.
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Obtuvo el doctorado en Economía en la Universidad de Vanderbilt, a la que había podido acceder gracias a una beca Fulbright. Posteriormente fue profesor en Tennessee (Estados Unidos).
En 1971 regresó a Bangladesh, para ejercer la profesión docente en la Universidad de Chittagong, donde ocupó el cargo de Director del Departamento de Economía Rural hasta 1989.
En 1974 propuso una forma de organización social para aldeas rurales denominada Gram Sarker (gobierno rural). La propuesta demostró ser practicable y útil, por lo que en 1980 fue adoptada por el gobierno de Bangladesh. Desde esa época, tomó conciencia de que sólo se puede salir de la pobreza superando las leyes de mercado proporcionando microcréditos. Créditos solidarios sin garantía para que los más necesitados puedan realizar una actividad independiente y creativa.
Yunus desarrolla el concepto de microcréditos (ideado por el pakistaní Akhter Hameed Khan). Los microcréditos son pequeños préstamos concedidos a personas humildes que no pueden solicitar un préstamo bancario tradicional.
El banquero de los pobres
En 1976, a pesar de la enorme resistencia y rechazos de las entidades bancarias de Bangladesh, consiguió fundar el Banco Grameen, que en 1983 obtuvo la calidad de banco autónomo.
El Grameen es un banco de pobres que ha beneficiado a siete millones y medio de personas, propietarias del banco, en su gran mayoría mujeres, que reunidas en grupos de cinco o más, solidarias y responsables, consiguen reembolsar 9 de cada 10 de sus pequeños préstamos en contra de lo esperado.
Se esperaba un gran porcentaje de morosos, por el segmento social al que pertenece quien solicita el préstamo, pero la razón fue de Yunus. Dice que cuando una mujer consigue rendimientos por su actividad, los que se benefician en primer lugar son sus propios hijos y sabemos que los hijos son sagrados, y las deudas contraídas para beneficiarlos también. Mañana continuamos.
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