Christy Walton- 1a parte - Jamás se imaginó que llegaría el día en que se encontraría en los primeros puestos, según Forbes, entre las mujeres más ricas del mundo.
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Y todo comenzó así: Sam Walton el artífice de los enormes y reconocidos supermercados Wall Mart tuvo cuatro hijos, que fueron criados prácticamente dentro de los primeros emprendimientos y desde chicos se involucraron en el negocio, llenando repisas, atendiendo a los clientes, cobrando o limpiando. Pero llegó el día en que los jóvenes Walton crecieron y partieron. John, el segundo de sus hijos, comenzó la universidad, pero al poco tiempo se alistó en el ejército y fue enviado a Vietnam.
Formó parte de diferentes regimientos, el de fuerzas especiales, boinas verdes y operaciones encubiertas, esta fue su vida hasta fines de los 60. Poco y nada dijo del infierno que vivió en Camboya. Luchó, mató y a su regreso recibió la Estrella de Plata. Y cuando llegó a casa lo esperaba una dura realidad: la venta de pastas de dientes y mangueras para regar el jardín.
No aceptó lo que se le ofrecía, no estaba dentro de sus convicciones. Armó una empresa de fumigaciones en Texas y Arizona, la excusa perfecta para hacer imprudentes vuelos en un avión de un solo motor todo el día.
En vez de balas, como en Vietnam, espolvoreaba químicos sobre frondosos y verdes campos de alfalfa y volvía a emprender el viaje cielo arriba. Fue su manera de insertarse en el mundo civil.
Tiempo después, decidió dejar la actividad y parte a las costas de California. Corsair Marine fue su segunda empresa, creada en el 84. Ahí construyó veleros.
Una década más tarde se termina el desafío. Vende la empresa a un australiano y emprende nuevos rumbos. Entre empresa y empresa John se casa con la abogada Mary Ann Gunn, y al poco tiempo se divorcia, y vuelve a probar suerte en el matrimonio. La elegida es Christy, quien le da un hijo, Lukas, ya instalados en San Diego.
John invierte en energía solar ayudando a crear First Solar, y participa en la firma de capital de riesgo True North Partners.
Dejar un legado en la calidad de la educación de los niños más pobres de los Estados Unidos es su objetivo.
Pero hacer negocios, firmar cheques y manejar a altas velocidades no completan a John. También esquía, hace mountain bike, bucea, etc. El ex comando construye aviones híper livianos con sus manos. Mañana continuamos.
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