17 de agosto 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

Liliane Schueller, viuda de Bettencourt - 1a parte - Nacida el 21 de octubre de 1922, es junto al grupo Nestlé una de las principales accionistas de L'Oréal.

Francesa e hija del fundador de la multinacional de cosméticos Eugène Schueller. En 1940 se casó con el político francés André Bettencourt con quien se estableció en la localidad francesa de Neuilly-sur-Seine hasta la muerte de André en noviembre de 2007.

Según Forbes, es una de las mujeres más ricas del mundo, con una fortuna estimada en 43,7 mil millones de dólares.

Una vida de película

Liliane es la única hija de Eugène Schueller, a los 5 sufrió la pérdida de su madre lo que hizo que tuviese una estrecha relación con su padre, a su fallecimiento en 1957, ella declararía de su relación: "me inculcó el gusto por la vida y el sentido del esfuerzo".

A los 15, Liliane trabajaba como etiquetadora en la planta de Aulnay de L'Oréal, ocupación que interrumpió al contraer tuberculosis. Al enfermar, se trasladó a Suiza para su recuperación allí conoció a quién sería su marido, André Bettencourt.

Al morir su padre, para regentear el negocio de L´Oréal contrató a Fraçois Dalle, quien era amigo de la infancia de André, para estar a su lado como director y presidente general de la firma, cargo que nunca quiso ocupar Liliane.

Entre otros proyectos de François Dalle, Liliane respaldó la compra de la compañía Garnier que por aquel entonces fue una idea que conllevaba riesgos, pero que resultó ser muy rentable. Liliane conservó todas las acciones de L'Oréal hasta 1974, que es cuando acuerda la venta de un 46,3 por ciento a cambio de 4 por ciento de las acciones de Nestlé, acciones que incorporó a su holding Gesparal.

Dalle ocupó el cargo durante 30 años en la compañía y sus sucesores también fueron designados por la propia Liliane. En 1988 se llevó a cabo la compra de Maybelline, teniendo esta también una rentabilidad formidable, por ello la inferioridad que tenía L'Oréal frente a Nestlé cambió considerablemente, la alimenticia era trece veces superior en cuanto a sus acciones en 1980, pero en la década de 1990 la cosmética valía el doble que ésta última.

Creó en 1987, con su esposo e hija, la Fundación Bettencourt Schueller dedicada al mecenazgo. La fundación tiene como objetivo apoyar proyectos en el ámbito de la educación científica, proyectos humanitarios, sociales y culturales. Mañana continuamos.

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