IRS - No es cualquier sigla; es la del Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos, y tampoco éste es cualquier servicio.
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Hay alguien que por estos tiempos cayó en la cuenta de que "olvidarse del IRS" se paga caro. Gregg Kaminsky, un emprendedor de comercio electrónico en Atlanta, evadió u$s125.000 en impuestos sobre las ganancias de una cuenta bancaria secreta en Suiza y los ingresos generados en un juego virtual conocido como Second Life.
A principios de marzo de 2015 , este señor se declaró culpable de un delito grave y, a diferencia de muchos otros evasores de impuestos, le fue impuesta una condena en prisión. En declaraciones a "The Wall Street Journal", el empresario dijo que no es un "criminal codicioso empecinado en quebrar la ley" y que espera que la gente "no lo juzgue con demasiada dureza por este error".
¿Qué hizo Gregg? Aquí va la lista documentada:
En 2000, Kaminsky creó una cuenta en el banco suizo UBS. La ley estadounidense requiere que los contribuyentes revelen al Departamento del Tesoro la existencia de cuentas en el extranjero con más de u$s10.000, para lo que hay que presentar un formulario anual. Kaminsky no presentó ese formulario sino hasta 2010, después de que el UBS admitió que había ayudado a contribuyentes a sacar el dinero del país.
Kaminsky hizo depósitos adicionales en su cuenta de UBS, lo cual agravó la falta inicial, y no declaró los intereses devengados, un nuevo delito. A mediados de 2005, la cuenta llegó a tener u$s1.150.000.
Omitió los activos suizos de sus pedidos de ayuda financiera federal en 2007 y 2008, años en que Kaminsky solicitó dicha ayuda sin mencionar los activos en su cuenta suiza. Fue para pagar una cuota universitaria con bajo interés.
Ocultó aún más la cuenta secreta; entre mayo y junio de 2009, después de saber que el Gobierno de EE.UU. estaba investigando a UBS por el ilícito mencionado, Kaminsky transfirió los u$s400.000 que tenía en su cuenta de UBS a un banco en Hong Kong.
En ese momento solicitó al UBS "que todo detalle respecto de la historia de esa cuenta se mantenga totalmente confidencial". A pesar de la petición de
Kaminsky, UBS informó a las autoridades estadounidenses sobre su cuenta.
En 2010, Kaminsky decidió rectificar sus errores pasados, pero le salió mal. Según él, un abogado le aconsejó que no era necesario que se inscribiera en el programa de amnistía limitada para personas con cuentas no declaradas en el extranjero. Mañana continuamos.
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