7 de diciembre 2017 - 00:00

Cupones bursátiles

Zong Qinhou - 1a parte - Nació en China en octubre de 1945 en Hangzhou, capital de la provincia oriental de Zhejiang, la más desarrollada del país.

Sus comienzos, como los de muchos millonarios chinos, fueron modestos, su madre era profesora. Sólo terminó los estudios de las escuelas primaria y secundaria. Durante su juventud y con estudios limitados sólo encontró trabajos de baja cualificación, que no lo conformaban, comenzando dentro del ámbito laboral, como empleado en una fábrica de sal. No obstante su suerte pegó un giro de ciento ochenta grados en 1987, cuando abrió una pequeña tienda en una escuela, donde vendía leche, refrescos y elementos de papelería. Y el negocio comenzó a ir bien.

Asociado a profesores de la escuela, Zong comenzó a producir bebidas lácteas, un negocio que acabaría años después convirtiéndose en la mayor productora de bebidas de China, especialmente a partir de la asociación con la empresa Danone. Su imperio Wahaha tiene un producto estrella, el agua mineral, que es fabricada en un país donde la que sale de los grifos no es agua potable. El empresario Zong Qinghou, dueño de la popular marca de agua mineral y bebidas Wahaha, ha pasado a ser el hombre más rico de China, la segunda economía mundial, según la lista anual de la revista Hurun.

Controversia

Wahaha se vio envuelta en un largo proceso legal con la marca francesa Danone, que acusó a su rival china de producir los mismos productos lácteos, bajo otras marcas, que la compañía mixta que ambas firmas compartían en el gigante asiático. El conflicto finalizó con la venta por parte de Danone de su participación en la empresa mixta a Wahaha.

Zong es desde hace dos legislaturas miembro de la Asamblea Nacional Popular (ANP), el máximo órgano legislativo chino, lo que acredita sus buenas relaciones con el Gobierno chino.

Wahaha (significa "llanto de bebés"), tiene más de 60.000 empleados, en aproximadamente 60 plantas de producción y 150 empresas subsidiarias.

La compañía se fortaleció porque aunque había muchas marcas de bebidas, ninguna se orientaba sólo a los niños. Tiene más de 2 millones de distribuidores y 2.500 vendedores directos y un curioso sistema de distribución donde los grandes deben cumplir con una cuota de ventas para evitar ser retirados como distribuidores exclusivos. En regiones más chicas, cada distribuidor tiene un área delimitada para evitar la rapiña. Mañana continuamos.