Segunda rueda de la semana que -en teoría- podía haber mostrado los índices globales bebiendo de noticias de perfil favorable. Y que, no sin sorpresa, negaron reflejar en sus desarrollos -y saldos finales- alguna mínima muestra de entusiasmo. De hecho, el recorrido general habla de una rueda donde la gran mayoría quedó congelada, sobre sus números del lunes. Las pantallas insistían con una mejora del «índice de confianza» en el Norte. De un nuevo marco europeo, para blindar la seguridad de sus entidades financieras. Y en el ámbito doméstico, estaba flotando esa mejora de calificación que había recibido la deuda local. La contrapartida a tales estímulos fue una jornada de plena quietud y con ligera tónica bajista. El Dow Jones culminó con un casi 0,2% de retroceso, por Europa las diferencias resultaban de igual tenor.
En nuestra región se vio a San Pablo devolviendo un 0,52%, del buen aumento del lunes. Y en el Merval mayor, y sus parientes vinculados, se estuvo entre un 0,24% de baja -Burcap- y el 0,61%, de la lista principal de las líderes de mercado. Sólo al repasar el total de especies se encuentra imagen positiva, con 45 papeles en alzas y 35 en baja. Inclusive, después de merodear por una cima en 2.469 puntos, el indicador retornó a su base del día previo: y coincidiendo mínimo y cierre en 2.442 unidades.
Muy pobre Tenaris, merma del 0,3% y apenas 64.000 acciones realizadas. Peor G. Galicia, que cayó un 2,3% en el día. Y, por último, el componente negocios que se sostuvo en nivel de liquidez todavía muy lejos de agosto, pero con $ 38 millones efectivos: velocidad de crucero.
Sorpresa por el desinterés global bursátil, cuando se podían esperar saldos mejores. Y la Bolsa, durmiendo.
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