30 de noviembre 2010 - 00:00

Datos clave alumbran relación de los Kirchner con EE.UU.

• Ácidos adjetivos surgieron de la Embajada de EE.UU. sobre la Casa Rosada. • Citas de dirigentes y funcionarios, alguna hasta cruel, tendrán rebote.

Datos clave alumbran relación de los Kirchner con EE.UU.
El capítulo sobre la Argentina en relación con el escándalo de WikiLeaks comenzó a ser develado con datos precisos ayer, tras la difusión de algunos de los cables birlados por la citada organización al Departamento de Estado norteamericano.

Los diarios Le Monde, de París, y El País, de Madrid, son los que aportaron mayores novedades, que echan luz sobre las relaciones de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner con los de George W. Bush y Barack Obama.

Le Monde consignó un cable confidencial de junio de 2006 que describe el «style K»: «Con el uso de la retórica ocasional de la izquierda populista, (Néstor) Kirchner ha demostrado en la práctica que sus inclinaciones ideológicas eran siempre menos importantes que las necesidades políticas. Eso no quiere decir que Kirchner no tenga simpatías por la izquierda, pero son completamente subordinadas a intereses políticos y ambiciones personales».

Si es que les asigna credibilidad a las infidencias, a la Presidente le habrá gustado saber anoche algunos detalles de sus funcionarios o ex funcionarios, citados bajo un cable que indaga en junio de 2009 si ella misma terminaría el mandato. Le Monde escribió sobre un mensaje diplomático norteamericano que citó al intendente de Tigre, ex jefe de Gabinete y candidato testimonial a diputado, Sergio Massa: «Ha tratado a Kirchner como psicópata, un monstruo y un cobarde, cuya búsqueda de la confrontación política esconde una profunda inseguridad y un sentimiento de inferioridad. Kirchner no es un genio perverso -dice Massa- es sólo un perverso». El alcalde de Tigre agregó por entonces que a Cristina le «iría mejor sin Néstor».

Al economista Mario Blejer se le atribuye decir sobre el ex presidente fallecido, en la misma época: «Néstor no sabe nada acerca de la economía».

En septiembre de 2009, la embajada en Buenos Aires informó que el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, aseguró ser «el más pro americano» del Gobierno Kirchner. «La Embajada reconoce que es más accesible», agregó uno de los textos citados.

Por su parte, El País resaltó un telegrama del 22 de marzo de 2009, fechado en Washington, en el que una oficina de Washington agradeció «los datos que le ha enviado la Embajada en Buenos Aires sobre la relación de (Jorge) Taiana con los Montoneros e información adicional sobre su supuesta participación en el atentado con bomba contra un bar en julio de 1975». Además, la oficina de Operaciones de Inteligencia autora del mensaje celebra «los datos sobre los varios nietos de Taiana y la habilidad del ministro para hacer chistes y aligerar reuniones tensas».

La propia secretaria de Estado es persistentemente curiosa sobre la Presidente. Por empezar, un cable firmado por «Clinton» el 31 de diciembre de 2009 admite tener información «mucho más sólida» sobre Néstor Kirchner que sobre Cristina. Quiere conocer «la dinámica de interrelación personal del tándem gubernamental». Es allí donde el apartado A se pregunta sobre el «su estado mental y salud», «su visión política» y «su forma de trabajo», y si tiene una «mirada estratégica».

Algunas de las preguntas que se pueden ver en el cable son: «¿Cómo controla Cristina Fernández de Kirchner sus nervios y su ansiedad? ¿Cómo afecta el estrés a su conducta con sus asesores y/o en su proceso de toma de decisiones? ¿Toma alguna medicación? ¿Qué tal está Néstor Kirchner de su enfermedad gastrointestinal? ¿Le sigue molestando? Es bien conocido su temperamento, ¿ha demostrado mayor tendencia a oscilar entre extremos emocionales? ¿Cuáles son los objetivos más comunes de la furia de Néstor Kirchner?».

Tal demanda de información se produjo poco después de la visita del por entonces flamante secretario de Estado adjunto para América, Arturo Valenzuela, a Buenos Aires, el 15 de diciembre de 2009, cuando destacó ante un grupo de periodistas, ante una pregunta de Ámbito Financiero, que los empresarios radicados en la Argentina le transmitieron temor por la «inseguridad jurídica» y expresó añoranzas sobre el clima de inversión que había en la era de Carlos Menem.

Las filtraciones también revelan el valor clave que tuvo la visita de congresistas demócratas encabezados por Eliot Engel con el fin de reparar el disgusto que había provocado Valenzuela, con el fin último de que la Argentina permitiera con su abstención la elección del candidato japonés a la presidencia de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA, organismo de control clave de cara a Irán), Yukiya Amano, favorito del Departamento de Estado. «Un consejero de la Embajada en Buenos Aires aseguró que Hillary telefoneó a Taiana para que convenciera a la Presidenta para que cambiara las instrucciones de voto de la delegación argentina, lo que permitió el apoyo al japonés y su victoria», dijo El País.

«La Presidenta aprovechó una reunión con el grupo de Engel para transmitir su malestar por la tensa relación con Estados Unidos», contó El País sobre la base de los documentos. Agregó que Cristina reclamó porque, para ese entonces, Obama todavía no la había recibido en persona. «CFK dice que es difícil entender por qué el presidente Lula ha obtenido una entrevista con el presidente Obama, pese a que Brasil ha votado en contra en la Agencia de Energía Atómica y a la reunión de Lula con Ahmadineyad, mientras que se le niega la entrevista a ella, que mantiene una fuerte posición contra Irán en el AIEA y en la lucha contra el terrorismo», indicó El País. «Ella y su marido han tenido una excelente relación con el anterior secretario de Estado adjunto» (Shannon), informó el despacho.

En efecto, el diario español destacó cables que evidenciaron la buena sintonía que llegaron a tener los Kirchner y el antecesor de Valenzuela designado por Bush, Thomas Shannon. La confianza con este hombre del ala dura de la derecha norteamericana llegó al punto de que el ex presidente había aceptado «cooperar con el Gobierno de Estados Unidos en Bolivia». «CFK afirma que la Argentina cooperará con el USG (Gobierno de Estados Unidos) en Bolivia, pero que tenemos que ser cuidadosos para que no parezca que existe una operación política contra el Gobierno, dadas las sospechas de Evo», aseguró El País citando un telegrama norteamericano.

El diario dice que Cristina pidió garantías a Shannon de que su país respetaba la integridad territorial de Bolivia: «Evo no es una persona fácil, nos confía CFK, haciéndonos notar que la Argentina tiene problemas para conseguir que Bolivia le abastezca de gas natural. Todos necesitamos paciencia, nos dijo», relató el entonces embajador Earl Anthony Wayne.

Otro despacho reveló que EE.UU. le pidió a la Presidente y a su antecesor llevar a buen puerto la democracia en Bolivia; que influyeran en el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, para que se comporte con más moderación».

Sobre el viaje de Cristina a Centroamérica para intentar reponer al hondureño Manuel Zelaya en julio de 2008, un funcionario de la embajada fue tajante: «El intento de viaje para reponer a Zelaya en Honduras demuestra la ineptitud de los Kirchner para la política exterior» y que tal misión fue en realidad «una gambetta diplomática» para cambiar el foco noticioso de la derrota electoral.

En el mismo telegrama citado por El País, se pronosticó que la Argentina «no se volverá más bolivariana» por la pérdida de las elecciones. Se menciona, además, que «una fuente brasileña llega a decirles que la Argentina es tan importante para Brasil como México para Estados Unidos». El funcionario de la embajada escribió que «CFK busca claramente cualquier oportunidad para asociarse con el presidente Obama». «La intensidad de ese deseo abre oportunidades para nosotros», explicó el analista de la calle Colombia, donde se encuentra la embajada norteamericana.

Otras frases de la «diplomacia» norteamericana dicen lo siguiente:

-La psiquis de Néstor y Cristina Kirchner es «precaria», ambos son «altamente especulativos y anecdóticos». «Siempre han sido ácidos, tan impermeables al consejo ajeno e incluso tan paranoicos con respecto al poder». «Ha sido lo mismo durante estos más de seis años de poder, y siguen en la Casa Rosada», concluyó.

Antes que la Argentina, el país sudamericano con más despachos es Brasil, y también al respecto hay datos clave: «La Policía Federal brasileña detiene a menudo a individuos con vínculos con terrorismo, pero los acusa de una variedad de delitos no relacionados con el terrorismo para evitar llamar la atención de la prensa», explicó un cable del entonces embajador de EE.UU. en Brasilia, Clifford Sobel, en enero de 2008.

Sobel señaló que, entre los cargos utilizados para esconder a los presuntos terroristas, se encuentran los de «narcotráfico y contrabando».

Tras la muerte de Kirchner, Hillary Clinton preguntó nuevamente sobre «sus nervios y la ansiedad» y la relación con los colaboradores.

El Gobierno de Cristina no tiene pensado, por el momento, responder ni pedir explicaciones. En rigor, muchos otros Ejecutivos en el mundo eligieron la espera, ante la alternativa de que lo conocido sea sólo el principio.

Como un primer modo de atajar consecuencias, la embajada en Buenos Aires anticipó un comunicado, firmado por su agregada de prensa, Shannon Farrell, en el que afirmó que «los cables contienen expresiones preliminares e incompletas relacionadas con asuntos de política exterior... Comentarios expresados en cables no reflejan el contexto global y constituyen meramente la opinión del funcionario que informa o un compendio de opiniones de una variedad de fuentes locales».

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