9 de diciembre 2011 - 00:00

De madrugada, PRO consiguió una ley, pero débil, contra manteros

La protesta de manteros y los cortes de calles de los comerciantes de la peatonal Florida, acompañaron el debate sobre la ley que intentará reducir esa actividad en las arterias porteñas.
La protesta de manteros y los cortes de calles de los comerciantes de la peatonal Florida, acompañaron el debate sobre la ley que intentará reducir esa actividad en las arterias porteñas.
Cuando habían pasado más de cuatro horas de debate, ayer a la madrugada, el macrismo no conseguía sancionar la ley contra los manteros que en las últimas semanas fue la queja de los comerciantes de la peatonal Florida. Al punto que la sesión de la Legislatura porteña, iniciada ayer alrededor de las 19, pasó a un cuarto intermedio. Recién entonces el PRO logró cambiar el Código Contravencional porteño que contiene un atajo del que hacen uso los vendedores ambulantes no autorizados para pedir amparos que terminan concediendo los jueces del distrito. Ese artículo permite la venta por «mera subsistencia». La redacción que quedó, tras la votación, quita esas palabras, pero deja confusión de modo que podría permitirse en general la venta ambulante siempre que no signifique competencia con los comercios. Además, la norma impone la creación de un registro de esos vendedores y la regularización de ferias al aire libre. Mauricio Macri, así como estudiará el veto a otra norma polémica que la oposición le modificó al PRO, la de cuidacoches, también analizará la misma opción o una corrección para evitar que, finalmente, la enmienda provoque todo lo contrario a lo que se propone el macrismo, que es prohibir todo tipo de oferta en puestos o de manteros.

La ley votada dice que «no podrá ejercerse el comercio en la vía pública sin permiso» y que «toda persona que quiera ejercerlo deberá inscribirse a tales fines en el registro que corresponda» y completa con la reforma al Código Contravencional diciendo que «quien realiza actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público» tendrá multas de $ 500 a $ 1.000 (hoy es de $ 200 a $ 600 pesos) y «quien organiza actividades lucrativas no autorizadas en el espacio público en volúmenes y modalidades similares a las del comercio establecido» será penado con multas desde $ 10.000 hasta $ 60.000 (actualmente van de $ 5.000 a $ 30.000).

Señala también que no será una contravención «la venta ambulante, en la vía o en transportes públicos, de baratijas o artesanías en general, siempre que no constituya una competencia desleal con el comercio establecido; tampoco la actividad de los artistas callejeros, en la medida en que no exijan contraprestación pecuniaria».

Quejas

Como efecto inmediato, ayer, la calle Florida estaba más colmada que nunca de los vendedores informales que incluso impiden el cruce en la mitad de la peatonal. Igual se quejaron los artesanos por la posibilidad de que se los relegue exclusivamente a las ferias que funcionan sólo los fines de semana.

Como sea, la misma ley otorga un plazo de 120 días para entrar en vigencia, con la idea de armar el registro y dar autorizaciones, por lo cual el verano pasará como hasta ahora, sin prohibiciones mayores.

Alrededor de las 7 de la mañana, la Legislatura porteña terminó de debatir y sancionar el paquetazo de leyes que había comenzado a votarse el jueves 1 de diciembre pasado, en medio de escandalosos incidentes, cuando llevó al recinto la norma contra las Juntas de Clasificación docentes. Fue otra ley a medias del PRO, que no logró sancionar la eliminación de esas Juntas que integran sindicalistas para asignar cargos en la carrera docente, y sólo bajó el número de las existentes con menos representación gremial. Tampoco la ley contra cuidacoches salió como pedía el PRO, sino que se impuso un proyecto de la oposición, lo mismo que en la cuestión de los manteros. Por eso parece menos entendible que el oficialismo porteño haya insistido en llevar al maratón de leyes de fin de año proyectos para los cuales no tenía los votos, a pesar de la mayoría que ocupa, pero sin llegar al quórum propio. En la nueva Legislatura, a partir de hoy, el PRO tendrá dos legisladores más que los actuales y dos bloques aliados, con lo que llegará a 29 votos propios, y aún le faltarán dos para la mayoría sobre 60 bancas.

Crítica

Por otra parte, ayer la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que movilizó piquetes de comerciantes impulsando la prohibición total de los manteros, criticó la ley aprobada cerca de las 5 de la mañana por la Legislatura porteña porque «alienta la venta informal al legalizar el funcionamiento de ferias en plazas y parques». CAME pidió al jefe de Gobierno que «vete parcialmente» la norma aprobada «en defensa del espacio público» y anticipó que volverá a cortar la esquina de Corrientes y Florida el martes, en rechazo a la nueva norma.

La ley crea el Registro Público de Armadores, es decir, de las personas o empresas que arman y desarman los puestos de las ferias, y también un Registro de Permisionarios y otro de Postulantes a obtener el permiso.

En otro sentido, el jefe de Gabinete PRO, Horacio Rodríguez Larreta, ya admitió, como anticipó este diario, que el Gobierno porteño estudiará vetar la ley sobre cuidacoches, que impuso también la creación de un registro para quienes ejerzan la actividad y que la administración de la Ciudad los provea de uniformes. En ese registro tendrán prioridad de inscripción las personas con necesidades especiales y jubiladas, por lo cual, creen en el PRO, «se genera una nueva lista de cuidacoches a los que ya están»

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