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De viaje por el Seis Naciones
El Olímpico. El fantástico estadio donde Roma y Lazio hacen de locales, es sede del seleccionado azzurro.
El Seis Naciones no es sólo una experiencia deportiva, sino cultural y turística en un marco de diversión total. Un evento como éste ya es parte de la ciudad en que se juega; al menos durante ese glorioso fin de semana del Six Nations, el Tournoi des 6 Nations o el Sei Nazioni.
Son seis las ciudades sedes que no se mueven desde hace añares; algunas más de un siglo. Seis estadios que envuelven un encanto especial.
Cardiff y el Millennium
Imaginen el estadio de River Plate justo al lado de la estación de Retiro en plena Capital Federal. Así de céntrico es el principal estadio galés. Cardiff es una ciudad que a partir de una reciente prosperidad se ordenó y se puso más linda, sin ser una de las grandes capitales continentales. Mejoró el puerto y su bahía; cerca está Penarth que es un lindo lugar para visitar. Está el castillo, en pleno centro y la pea-tonal Queen Street. Si algo tiene esta ciudad es que en un día de partido se vive como en ningún lugar del mundo. Ninguno.
El andén del Caerdydd Canalog (estación central de Cardiff ) queda literalmente a 200 metros del estadio. Westgate Street, la calle lindera al Millennium, se hace peatonal el día de partido. Allí, un mar de camisetas rojas deambula en busca de un bar ami-gable, una cerveza que alegre el ingreso al estadio. Los galeses sienten como pocos al rugby y la ciudad se transforma de manera única. No son los mismos cuando terminó el partido, la noche ya es oscura y el consumo de alcohol transforma las personalidades. Antes de esa hora hay que abandonar la calle.
El Millennium, en el mismo lugar en que estaba el anterior hogar galés del Arms Park inaugurado en 1888 y demolido en 1997, se inauguró en 1999.
Nombre oficial: Millennium Stadium. Inaugurado en 26 de junio de 1999. Capacidad 74.500 espectadores.
Londres y Twickenham
Descubrir la capital del imperio británico es un programa excelente. Surcada por el río Támesis, tiene íconos como el Palacio de Buckingham, el Parlamento y su Big Ben, la Torre de Londres, la Catedral de St. Paul's. Mezcla de modernidad con historia a cada esquina, ecléctica es una forma de describirla.
Un fin de semana del Seis Naciones es visible pero no notorio en el centro de una ciudad tan grande como Londres. A medida que uno se acerca a Twickenham, no caben dudas. Si bien Twickenham tiene estación de tren propia -a un kilómetro del estadio- la mejor parada previa es Richmond, un barrio sobre el Támesis con un encanto particular. Hay buses especiales para desandar los 3,5 kilómetros que tras refrescar la garganta en los muchos bares de sobre el Támesis se hacen placenteros.
En el gran espacio alrededor de la parte oeste del estadio se arman carpas para sponsors y es un gran punto de encuentro. Hay varios bares distribuidos debajo de las tribunas aunque no se venden más de cuatro cervezas por persona por vez. Dicen los ingleses que eso no alcanza para un solo partido. Inglaterra es local allí desde 1910 y el interés por tickets es tan alto que podría venderse dos y hasta tres veces entero el estadio por test del Seis Naciones.
La Catedral del rugby es, a mi entender, el mejor de todos los estadios de rugby que conozco. Nombre oficial: Twickenham Stadium. Inaugurado: 2 de octubre de 1909. Capacidad: 82.000 espectadores.
Roma y el Olímpico
Roma es una película de Fellini; el placer es descubrirla paso a paso, moverse a pie por lugares que tienen tanta historia que es casi imposible imaginarse lo que han vivido. El Coliseo, el Vaticano, la Piazza Navona, la Fontana di Trevi, el Panteón y las escaleras de la Plaza España son centros convocantes en cualquier momento y más para el Seis Naciones. Arrancando en la Piazza del Popolo, subiendo por el Corso hasta el discutido monumento a Vittorio Emannuele y de ahí al Foro Romano.
Cuando se sumó a Italia al Seis Naciones en el 2000, los partidos eran un imán para turistas porque, ¿qué mejor que combinar turismo, el buen comer y el buen beber con rugby?
Mientras el bonito Stadio Flaminio se rejuvenece, la FIR mudó su rugby menos de dos kilómetros al este, bajo una de las siete colinas, al Olímpico de Roma, hogar de la Roma y la Lazio. No se llenó contra Francia pero ¡esperan un lleno total para la tercera fecha! Sus curvas hacen que la distancia con la acción sea incómoda. Un triunfo como el del domingo hace que nada de esto importe. Nada que una rica birra Peroni no pueda solucionar.
Nombre oficial: estadio Olímpico. Inaugurado: 1937. Capacidad:
72.698 espectadores. La semana próxima recorremos Dublín, Edimburgo y París.
Millennium Stadium. El imponente escenario de Cardiff se encuentra enclavado en pleno centro de la ciudad.


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