El encuentro entre Obama y el rey Salman, que se extendió durante unas dos horas, era clave para Washington para distender y mejorar las relaciones últimamente tensas entre ambos tradicionales aliados. Pero la visita del mandatario se produce en medio de la controversia por su rechazo a un proyecto de ley que busca permitir que las víctimas de los ataques del 11-S puedan demandar al Gobierno de Arabia Saudita por esos atentados terroristas.
Obama justificó su oposición a esa iniciativa, que ya fue votada por el Comité de Asuntos Judiciales del Senado, en el hecho de que, si se abre esa posibilidad, "se estará facilitando que Estados Unidos sea demandado continuamente por individuos de otros países".
La nueva medida impulsada por el legislativo prevé, además, que el país juzgue a los funcionarios sauditas por su supuesta implicación en los ataques contra varios símbolos de Estados Unidos, como el Pentágono.
En respuesta a este borrador de ley, el rey Salman amenazó con vender activos del Tesoro estadounidense por valor de 750 millones de dólares.
Este nuevo cruce llega luego que los lazos entre los dos países se deterioraran profundamente como consecuencia del acuerdo internacional sobre el programa nuclear de Irán, impulsado el año pasado por Washington. La República Islámica, chiita, es el principal rival en Medio Oriente de la monarquía saudita, sunita.
Pero las rispideces habían comenzado antes. Se remontan a la postura de Washington frente al conflicto sirio, considerada tibia por parte de Riad, que pide desde hace años que las autoridades estadounidenses intervengan militarmente en el país árabe.
La Casa Blanca dijo que Obama y el rey Salman intercambiaron ayer puntos de vista sobre una serie de conflictos regionales, como la guerra en Siria y el conflicto en Yemen, donde no están de acuerdo, y también se exploraron las preocupaciones de Estados Unidos sobre cuestiones de derechos humanos en el país.
"El pueblo saudita y yo estamos complacidos de que usted, señor presidente, nos visite aquí en el reino", explicó Salman al saludar a Obama en el Palacio Erga, antes de que ambos se retiraran para mantener sus conversaciones a puertas cerradas. Sin embargo, Salman no recibió a Obama a su arribo al aeropuerto en Riad, a diferencia de los jefes de Estado de los países del Golfo que habían llegado antes.Obama será el primer presidente estadounidense en participar hoy en Riad en una cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo, integrado por Arabia Saudita, Bahréin, los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar y Omán. Sus deliberaciones girarán asimismo en torno a Irán y la lucha contra el EI.
| Agencias DPA, EFE y Reuters |


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