Debuta nuevo quórum oficial para votar ley de reservas

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Miguel Pichetto pasará, el próximo miércoles, de luchar para que la oposición no reúna el quórum en el Senado a defender el propio, que debe reunir para aprobarle al Gobierno leyes como la que reemplaza al DNU de Cristina de Kirchner. Alejará así cualquier peligro de que los opositores puedan derogarlo.

El cambio en la realidad del Senado no es menor: el kirchnerismo puede tener número el miércoles para aprobar la ley Verna, pensada para reemplazar el DNU del Fondo de Desendeudamiento, pero que en realidad opera como un tapón estratégico que garantiza la sobrevida hasta fin de año del polémico decreto que habilita el uso de reservas para pagar deuda a bonistas.

Pichetto debe evitar ahora que la oposición le complique una sesión en la que el pampeano Carlos Verna y su compañera María Higonet votarán junto al kirchnerismo. Si se les suma a Carlos Menem y a la rionegrina María José Bongiorno, Pichetto no solo puede estar tranquilo, sino que le invirtió a la oposición la mayoría con que intentaron castigarlo desde el año pasado.

La votación, de todas formas, será sólo un intento por medir poder. La sanción pasará a Diputados, donde la oposición no la aprobará, ya que el proyecto es un calco, sin diferencias, del DNU de Cristina de Kirchner que cuestionan.

Antecedente

Como en el Senado los bloques opositores tampoco tienen número para sancionar el rechazo a ese decreto, el Fondo de Desendeudamiento no sólo tiene la vida garantizada, sino que sienta antecedente para un procedimiento similar que el Gobierno utilizará en 2011 para cancelar deuda.

El aporte de Verna al proyecto no incluye demasiado disimulo: tiene prácticamente el mismo texto que el DNU 298/10 con el que el Gobierno paga actualmente a bonistas. Pero al final establece la derogación de ese decreto, a partir de su publicación en el Boletín Oficial, luego de ser aprobada también por la Cámara de Diputados. Es decir, mientras la Cámara baja no avance, la derogación no surtirá efecto, pero tampoco servirá para complementar la resolución con la que Diputados rechazó el 298/2010.

«Este proyecto es un avance muy importante por parte del Congreso de la Nación, y especialmente en el Senado, para darle al Poder Ejecutivo una ley para utilizar reservas para el pago de acreedores externos», decía Pichetto el fin de semana. En realidad, la aprobación de la norma es lo que menos le importa al Gobierno, sino el resultado final de todo el proceso que se inició el 14 de diciembre pasado, cuando Cristina de Kirchner firmó el DNU 2.010/2009 con el que creó el ya derogado Fondo del Bicentenario. Después de una guerra de cuatro meses, finalmente el sucesor de ese decreto seguirá con vida sin inconvenientes.

Antes de la sesión, toda la oposición se reunirá con el kirchnerismo en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria. Allí deberán pedir que, junto a la ley para reemplazar el DNU, se debata el rechazo a ese decreto, pero será imposible que reúnan el número para hacerlo.

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