Definen en Escocia la llegada del Fondo

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Estambul (especial) - Amado Boudou y el titular del FMI, Dominique Strauss-Kahn, acordaron ayer que el organismo vuelva a auditar a la economía argentina después de tres años. Sin embargo, tras el encuentro de 45 minutos en el Centro de Convenciones de Estambul no se develaron demasiados detalles sobre las características que tendrá esta revisión y tampoco los tiempos precisos en que se producirá.

No hubo declaraciones por parte del Fondo y todo lo que trascendió del encuentro fue por las declaraciones del ministro de Economía. Según explicó, hubo coincidencia con el titular del Fondo en que la futura revisión en el marco del artículo IV del organismo sea «estrictamente técnica y de perfil bajo».

En diálogo con medios argentinos, Boudou destacó además que el director gerente del FMI le expresó que «estaba muy contento de que la Argentina esté en el camino para tener una relación más cercana con el Fondo». Asimismo, calificó al encuentro de «muy formal, protocolar y positivo». «Le dije -agregó- que veía con muy buenos ojos su gestión; que sabíamos que iba a encontrar mucha resistencia en el staff y en la burocracia del Fondo, pero que también confiábamos que podría llevar adelante los cambios que necesitaba el organismo».

Prórroga

Los detalles sobre la futura relación con el Fondo y cuándo desembarcará el staff del organismo en el país quedaron para la primera semana de noviembre. Será durante la próxima reunión de ministros de Economía del G-20 que se producirá en St. Andrews, Escocia, un lugar famoso pues allí se desarrolla el Abierto Británico de Golf.

Durante el contacto con la prensa mantenido en Estambul, Boudou recordó que todos los países que se someten al Artículo IV, «tanto Estados Unidos, como China o Chile reciben críticas». En ese sentido, agregó que «a las críticas no les tengo miedo, ni me molestan. El límite está en las cuestiones relacionadas con recomendaciones o condicionalidades que intenta imponer el FMI».

No quedaron claros los tiempos que se manejan para que el FMI audite a la Argentina. Boudou habló antes de reunirse con Strauss-Kahn que podría ser «durante el primer trimestre de 2010». Pero luego explicó que todo quedó supeditado a lo que se resuelva en el próximo encuentro del G-20. Sería en ese marco que queden definidos los detalles.

Tanto el presidente del Banco Central, Martín Redrado, como Boudou coincidieron en que el titular del FMI se comprometió a desarrollar una revisión puramente técnica, que no incluya consideraciones políticas. Pero ningún funcionario del Fondo se comprometió a no salirse de la raya, al menos en relación con los pedidos de los funcionarios argentinos.

Críticas

Y el único funcionario del FMI que habló públicamente sobre la Argentina durante la asamblea anual del organismo fue el director del departamento occidental, Nicolás Eyzaguirre. El chileno se refirió al país en duros términos, con críticas a la política económica y a la fuga de capitales.

La sensación, de todas formas, es que a la Argentina le sirve volver al FMI para mejorar su imagen entre los inversores internacionales y además habilitar la negociación con el Club de París. Pero al Fondo, en particular a su presidente Strauss-Kahn, también le es útil volver a la «normalidad» en lo que respecta a la relación con la Argentina, ya que sería una suerte de símbolo de la nueva etapa de mayor apertura del organismo.

Tanto Boudou como Redrado emprendieron el retorno ayer por la tarde y estarán arribando a Buenos Aires por la mañana. En cambio, el resto del equipo económico se quedará un par de días más en Estambul participando de la reunión del Fondo y el Banco Mundial, donde continuarán las entrevistas con los bancos de inversión.

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