21 de octubre 2014 - 00:00

Dejó buen balance la décima edición de Buenos Aires Photo

Los evanescentes paisajes de Silvana Muscio se vendieron a 10.000 pesos cada uno en el stand de Dácil, en una edición de Buenos Aires Photo considerada como la mejor de las realizadas hasta el momento. Obra de Jorge Miño en Dot Fiftyone, una de las galerías más convocantes de esta edición, junto con Vasari, Document Art, Delinfinito, Miau Miau y Rolf Art, entre otras.
Los evanescentes paisajes de Silvana Muscio se vendieron a 10.000 pesos cada uno en el stand de Dácil, en una edición de Buenos Aires Photo considerada como la mejor de las realizadas hasta el momento. Obra de Jorge Miño en Dot Fiftyone, una de las galerías más convocantes de esta edición, junto con Vasari, Document Art, Delinfinito, Miau Miau y Rolf Art, entre otras.
Anoche cerró sus puertas la Feria Buenos Aires Photo y el balance de su décima edición es positivo. Como en los buenos viejos tiempos, brillaba una seguidilla de puntos rojos en el stand de Dácil, junto a los evanescentes paisajes de Silvana Muscio (cada uno costaba 10.000 pesos). Muchas cuestiones del mundo de la fotografía han cambiado en esta última década. Para comenzar, el mercado, aletargado durante años, hoy se encuentra en plena expansión. Ya nadie discute que la foto es arte. No es de extrañar entonces que las fotografías se vendan, aunque las galerías de arte no atraviesan un buen momento. Las operaciones en la Feria crecieron un 40% con respecto al año pasado y también aumentaron los visitantes. Entre las galerías más convocantes estaban Vasari (con obras de Kuropatwa, Annemarie Heinrich, Anatole Saderman), Rolf Art (Adriana Lestido, Milagros de la Torre, Marcos López, RES, Santiago Porter, Marcos López, Facundo de Zuviría, Vivian Galbán), Dot Fiftyone (Jorge Miño), Delinfinito (con la serie completa de Alberto Greco en Piedralaves), Document Art (Gerardo Reppetto), Miau Miau (Amaya Bouquet, Cecilia Szalkowicz, Facundo Pires). Luego, se destacó la presencia de artistas que siempre brindan una lección, como Alberto Goldestein, Marcos Zimmermann o Milagros de la Torre, capaz de hablar de la violencia en voz muy baja, pero con la máxima elocuencia.

Entre los tesoros de la Feria, está el universo del pasado que permite atisbar el anticuario Hilario, Letras, Artes y Oficios, todo un mundo que es el origen del nuestro, pero que demanda una mirada prolongada si se pretende establecer alguna relación. A la lente de gran parte de nuestros precursores no escapaban "las bellas cualidades morales que adornaban a la sociedad", ni mucho menos la psicología de una burguesía provinciana que miraba confiada hacia adelante, como si viera el país creciendo frente a sus ojos. Allí mismo, además, había una rareza: las 15 tomas realizadas durante la filmación de "Los nibelungos" de Fritz Lang (Berlín, 1924).

Este año se destaca la aparición de un nuevo curador, Francisco Medail, quien seleccionó con excelente criterio las obras de espacios jóvenes como Mite, La ira de Dios, Big Sur, Studio 448 y la alemana Kamm. Desde hoy, Medial es un nombre para recordar.

El Centro Cultural Recoleta aumentó sustancialmente el número de visitantes y, su director, Claudio Massetti proyecta mejoras en el edificio colonial que en el siglo XIX albergó la primera escuela de dibujo, con los 300.000 pesos que aporta la Feria.

Luego de la sucesión imparable de desayunos, almuerzos, cocteles y comidas, para celebrar una década de existencia y también para conocer todo lo nuevo del género fotográfico que en estos años ha florecido en Buenos Aires, los organizadores Diego Costa Peuser y Gastón Deleau, los galeristas de aquí y los que llegaron del extranjero, los coleccionistas y editores como Dudu von Thiellmann y Jean Louis Lariviére, el curador en jefe, Rodrigo Alonso, y los numerosos ejecutivos de las firmas que como el palacio Duhau, Zurich Seguros, Patio Bullrich o el Banco Ciudad que, entre otros, brindaron su apoyo, coincidieron al afirmar que, desde luego, siempre es posible mejorar la calidad, pero acaban de cerrar la mejor edición de Buenos Aires Photo.

Argentina es dueña de una larga tradición de fotógrafos talentosos, y sin embargo, el coleccionismo y el gusto del público masivo se manifiesta abiertamente recién en estos últimos años. Hasta hace muy poco, los fotógrafos argentinos vivían de los retratos y vendían los de alguna celebridad, dictaban clases y editaban algún libro. Sara Facio dio el primer paso, cuando en 1998 fundó la colección del Museo Nacional de Bellas Artes, que legitima con su prestigio el valor artístico y económico de las obras que atesora. Poco después se creó la colección del Museo Arte Moderno porteño, y finalmente el Malba contribuyó con algunas compras y exposiciones importantes.

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